El centro del campo compuesto por Busquets, Iniesta y Rafinha –titular en su regreso a Balaídos- fue incapaz de controlar la pelota. Sumado a un Neymar desaparecido en ataque y apático en las tareas defensivas, el Barcelona quedaba reducido al genio de Messi. De una jugada clásica del argentino, entrando desde la banda derecha y buscando el disparo con amagos en la frontal, llegó la única ocasión clara de los culés en la primera mitad.
El Celta era el dueño y señor del partido. Su presión provocaba la precipitación a la hora de sacar el balón desde la defensa por parte de la zaga visitante, con un “patadón” por parte de Iniesta que le sorprendió hasta él mismo, por lo que la jugaba volvía a empezar una y otra vez en los pies de los celestes. Orellana y Nolito combinaban con éxito, aunque sin disponer de demasiadas ocasiones claras teniendo en cuenta su superioridad.
Una indecisión entre Alves y Bravo en el minuto 28 fue aprovechada por Nolito, que se presentó ante el portero azulgrana aunque Bravo logró desviar el balón en el mano a mano con dudas sobre la legalidad de su acción. Minutos más tarde, Larrivey mandaba a las nubes un balón cuando, dentro del área, se encontraba solo y con tiempo de controlar. El Celta perdonaba cuando tenía arrinconado al Barcelona.
La segunda parte comenzó con los azulgrana mostrándose algo más agresivos, aunque eso tampoco quería decir que su juego se hubiera vuelto más descocado. La entrada de Xavi por un sobrepasado Rafinha a los quince minutos dio la pausa y control que necesitaban los suyos, ayudados también por el bajón físico de los locales, que se mantenían con los mismos once jugadores del comienzo.
La pérdida de energía en los jugadores del Celta y la entrada del medio de Terrasa provocaron el cambio de tercio en el partido. EL Barcelona asumaba más que nunca por el área de Sergio, pero no terminaba de generar peligro. De hecho, era el Celta el que aún se mostraba más cerca del gol, como cuando un providencial Piqué evitó el mano a mano de Charles con Bravo.
Sin embargo, todo el trabajo acumulado por el Celta quedó en nada cuando en una falta colgada por Messi, Jérémy Mathieu se lanzó a los aires en el área pequeña para enviar el balón al fondo de la red con un remate de cabeza. Corría el minuto 73 y el balón parado acabó destruyendo la moral del Celta y decantó de manera definitiva el partido.
Tal fue la desesperación que inundó al equipo celeste que Orrellana manchó su gran partido con una expulsión por roja directa por arrancar y lanzar un trozo de césped a la cara de Sergio Busquets. Y ya en el tiempo extra, Messi evidenció que hoy no fue la mejor noche cuando falló un gol cantado al mandar alta una vaselina con Sergio ya vencido en el suelo.
El debate mantenido entre Luis Enrique y Ancelotti sobre si alguno de los dos equipos que se aúpan en lo alto de la clasificación sería capaz de ganar los últimos diez partidos de Liga estuvo a punto de quedar resuelto a la primera oportunidad. La segunda aparición de Mathieu a balón parado dejó para próximas ocasiones la solución al entuerto.
- Ficha técnica:
0 - Celta de Vigo: Sergio Álvarez, Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny; Krohn-Dehli, Augusto; Orellana, Hernández (Santi Mina, min.82), Nolito; Larrivey (Charles, min.70)
1 - Barcelona: Bravo; Dani Alves, Piqué, Mathieu, Adriano; Busquets, Iniesta (Pedro, min., Rafinha (Xavi, min.56); Messi, Neymar y Luis Suárez (Rakitic, min.85).
Goles: 0-1: m.73, Mathieu.
Árbitro: Vicandi Garrido (colegio catalán). Expulsó al jugador del Celta Orellana (minuto 88) con tarjeta roja directa. Además amonestó a Krohn-Dehli por parte del Celta de Vigo, y a Luis Suárez y Busquets por parte del Barcelona.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigesimonovena jornada de la liga BBVA disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 23.749 espectadores, según anunció el club vigués. El piragüista gallego David Cal, quíntuple medallista olímpico, realizó el saque de honor en los prolegómenos del partido.