CÓMO ADIESTRAR A UN PERRO
Yasmina Rodríguez | Viernes 17 de abril de 2015
Cuanto más leemos sobre cómo hacerlo, más confusos estamos.
Cuanto más leemos sobre cómo alimentar mejor a nuestro perro, más confusos estamos. Unos recomiendan un tipo de pienso, otros hablan de comida casera o incluso alimentos crudos únicamente. Algunos dicen que chuches si, otros que chuches no, complementos vitamínicos, aceite de pescado, que si deben comer una vez al día o varias, que si es bueno que coman nuestra comida, en fin, parece que cada maestrillo tiene su librillo pero, intereses comerciales y veterinarios aparte, ¿qué es lo adecuado?
Una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestros compañeros caninos es ofrecerles una buena alimentación; de ello dependerá que su sistema digestivo se mantenga en buen estado, que se sientan mejor anímicamente, que tengan más energía, sus músculos y huesos estén fuertes, el pelaje bonito y un sistema inmunológico resistente.
Podemos elegir entre todas las marcas y tipos de comida que existen en el mercado, pero es muy importante informarse acerca de su composición. Al parecer hay piensos que oscilan entre los ‘mataperros’ (marcas blancas de dudosa calidad y procedencia) y los de ‘gama alta’, sin transgénicos ni desechos cárnicos (que no incluyen necesariamente los que se anuncian como ‘premium’). También podemos prepararla nosotros mismos en casa aunque las necesidades nutricionales de los perros no son las mismas que las humanas, por lo que hacer una dieta bien equilibrada para ellos podría ser más costoso que optar por una alimentación ya preparada. Y para aquellos que estén pensando en alimentarlos a base de lo que les sobra en la comida, no es nada aconsejable. Además debemos tener en cuenta que las necesidades nutricionales de cada animal dependerán de su edad, tamaño y la actividad que realice. En cualquier caso ante la duda, consulten con su veterinario.
También debemos cuidar especialmente las raciones diarias que les damos. En los paquetes de comida preparada podemos ver unos cuadros informativos con la dosificación correcta atendiendo a las necesidades de cada perro. Si hemos decidido preparar la comida en casa tendremos que consultar con un especialista para no excedernos en las raciones o dejar al animal con hambre.
Es recomendable dividir la dosis diaria en dos raciones (si no come la primera ración no hay de duplicar la segunda, ya tendrá más hambre al día siguiente), y procuraremos no alimentarlos antes de salir de paseo o de que hagan ejercicio, sobre todo cuando se trata de perros grandes, de este modo evitaremos la temida “torsión de estómago”. Para prevenir este grave trastorno, además tendremos en cuenta:
• No darles la comida a última hora de la noche.
• Evitar que beban mucha agua justo después de haber comido, sobre todo si está muy fría.
• No dejar que coman cuando están muy agitados o cuando vamos a salir de viaje (si se ponen muy nerviosos al ir en coche, mejor realizar el viaje en ayunas).
Otros consejos varios:
• Si nuestro perro es muy glotón existen en el mercado unos cuencos anti-voracidad muy útiles para que no se den un atracón cada vez que les ponemos el plato.
• Evitar que coman huesos con los que se puedan ahogar o que se astillen (los huesos astillados podrían clavarse en la garganta, estómago o intestinos del animal provocándole heridas graves e incluso la muerte).
• Que no hurguen en la basura, y atender bien a lo que hacen durante los paseos para que no coman nada de la calle.
• Si decidimos cambiar su alimentación es mejor hacerlo de manera gradual, integrando la nueva comida poco a poco para evitar posibles problemas digestivos.
• Existe una larga lista de alimentos prohibidos para perros. Entre ellos encontramos el chocolate (los dulces en general), las cebollas y el ajo, la sal, la cafeína, los lácteos, la berenjena cruda, las nueces y otros frutos secos, las uvas, el alcohol por supuesto, y las pepitas de muchas frutas.
Una mala alimentación puede tener consecuencias muy graves para la salud de nuestro amigo: Obesidad, apatía, trastornos digestivos, mal funcionamiento de sus órganos, huesos débiles, pelaje estropeado, caspa, problemas de alergias, exceso de sarro en los dientes, incluso un olor desagradable puede ser causado por un problema nutricional. Una buena comida, sin embargo, mejorará y alargará notablemente la vida de nuestros perros, junto con el ejercicio necesario.
Gracias a una buena alimentación y unos buenos cuidados, Barrapán ahora está guapísima y esperando a una familia.