Editorial

El efecto Rato perjudica al PP

EL IMPARCIAL | Domingo 19 de abril de 2015
Mariano Rajoy hablaba ayer abiertamente sobre algo, lo cual es noticia. Habló del “profundo disgusto” que producía en el seno del PP todo el affaire Rodrigo Rato, y lo hacía citando expresamente su nombre. Posiblemente, Rajoy haya entendido por fin que la gente no digiere bien que se evite nombrar un problema -Bárcenas, Cataluña- para ver si así se atenúa y haya actuado en consecuencia.

Tiene razón, tanto en el fondo como en la forma. Rato fue una de las figuras más relevantes del PP. A él se debe tanto una buena parte del éxito económico de la era Aznar, como el afianzamiento del partido tras los titubeos de Alianza Popular. Su prestigio le llevó posteriormente a dirigir el Fondo Monetario Internacional, primero, y Bankia después. Para entonces, ya estaba desligado de la política, e incluso en los últimos tiempos había solicitado su baja como militante del PP.

El pasado político de Rato no se puede obviar, como bien ha entendido Rajoy. Pero es justo eso, pasado. Los escándalos que le salpican ahora tienen que ver únicamente con su faceta privada, pese a que PSOE, IU y Podemos hagan lo posible disparando por elevación contra Montoro y el propio Rajoy. Dicho lo cual, es indudable que todo este asunto pasará factura al PP en las próximas elecciones.