Los Lunes de El Imparcial

David Leavitt: Los dos hoteles Francfort

NOVELA

Domingo 19 de abril de 2015
Traducción de Jesús Zulaika. Anagrama. Barcelona, 2015. 304 páginas. 19,90 €

Por Esperanza Paredes


David Leavitt presenta en esta novela las heridas sentimentales de unos personajes que, por las circunstancias históricas en las que están viviendo, se encuentran desorientados en Lisboa, tratando de reconducir sus existencias. La historia se desarrolla en un momento realmente convulso, donde las persecuciones a judíos, los espías o los atroces sucesos de los campos de concentración están a la orden del día. A pesar de ser catalogada como novela histórica, el tema fundamental en la obra son las tensiones matrimoniales y la angustia personal ante la necesidad de buscarle sentido a lo que acontece en nuestras vidas.

El autor consigue recrear la intimidad humana sin necesidad de recurrir a grandes super héroes. Todo sucede en Lisboa, en el verano de 1940, mientras los nazis tienen en ascuas a media Europa. Esta ciudad es el punto de escape de numerosos diplomáticos y refugiados de todas partes del continente que intentan con mejor o peor fortuna de huir hacia Reino Unido o Estados Unidos.

Peter es el narrador y coprotagonista de la historia. Se trata de un vendedor de coches americanos que ha vivido en París con su mujer Julia durante los últimos años. Ella, de orígen judío y de familia adinerada, acostumbrada a cumplir todos sus caprichos, ha llevado siempre una vida ociosa, centrada en la moda y la decoración, y jugando a hacer solitarios con cartas de modo casi obsesivo. Es el prototipo de mujer insatisfecha e infeliz, que pretende resolver sus carencias comprando lo más chic y atosigando a su marido. En Lisboa, la pareja conocerá a un matrimonio muy particular, Edward e Iris, quienes desde el primer momento les cautivan con su original modo de vida: Iris es una mujer casada con un homosexual con quien tiene una hija deficiente, de quien no se hacen cargo, pese a quererla con locura. Él escribe novelas con las que tiene relativo éxito bajo el pseudónimo de Legrand. Ambos se obsesionan con el cuidado de su perrita Daysy.

La historia de la relación de las dos parejas fluye con relativa tranquilidad teniendo en cuenta que el momento histórico en el que se encuentran es de excesiva tensión internacional. Los personajes han huido de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, y han llegado a Lisboa tras un largo camino repleto de complicaciones y dificultades. Sin embargo, una vez en la capital portuguesa, a las dos parejas parece importarles muy poco lo que ocurre mas allá de la ciudad. No se narran los hechos de modo que el lector se sorprenda o sobresalte, incluso cuando Edward y Peter comienzan una relación fundamentalmente sexual que parece tolerada sin problemas por sus respectivas mujeres.

El escritor norteamericano refleja lo universal de la angustia individual, así como lo atemporal de los problemas y crisis matrimoniales, que no entienden de circunstancias históricas. Pese a que cada pareja vive sus particulares conflictos, el autor narra los de Edward e Iris y los de Peter y Julia con tal familiaridad, con tal cotidianidad que pareciera que son de lo más típico, de lo más frecuente y normal. Ésto es justo lo que descolocará y sorprenderá al lector, quien teniendo entre sus manos una novela histórica se enfrenta a un libro con un enfoque diferente, centrado en la universalidad de la intimidad humana.