ORIENT EXPRESS
Ricardo Ruiz de la Serna | Domingo 26 de abril de 2015
La VII Encuesta sobre la Juventud Árabe que publica ASDA´A Burson-Masteller comprende 16 países del Oriente Medio y el norte de África: Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania, Yemen, El Líbano, Argelia, Egipto, Libia, la Autoridad Palestina, Túnez y Marruecos. El método ha consistido en 3.500 entrevistas cara a cara en árabe e inglés entre el 20 de enero y el 12 de febrero de este año.
Algunos de sus resultados son inquietantes. Por ejemplo, el legado de las Primaveras Árabes no ha sido una mayor confianza en la democracia, sino un mayor escepticismo sobre ella y su funcionamiento en Oriente Medio. Así, solo el 38% de los entrevistados creen que la situación es mejor ahora frente a un 72 % que lo creía en 2012. Un 39% cree que la democracia “simplemente no funcionará nunca en la región”.
Otro dato interesante es que el ascenso del ISIS es la mayor preocupación para los jóvenes árabes. El 73% están preocupados por la creciente influencia de los grupos extremistas y un 37% los consideran el mayor problema de la región. El 23% considera que el mayor obstáculo es el conflicto palestino-israelí y solo el 8% considera que lo es la amenaza nuclear iraní.
Sin embargo, cuando se trata del paro, el 81% de los jóvenes entrevistados reconocen estar preocupados y un 39% piensan emprender un negocio en los próximos 5 años. Esto es coherente con el moderado optimismo que muestran sobre el futuro de la región. En los países del norte de África, el 57 % cree que su país va “en la buena dirección”. Este porcentaje se dispara al 81% en los países del Consejo de Cooperación del Golfo y cae al 29 % en los países del Levante.
También se matiza el tópico de la tecnología digital y su poder en el mundo árabe. Es cierto que el 40% de los jóvenes se informan a través de fuentes digitales y el 25 % a través de redes sociales, pero el 60% sigue haciéndolo a través de la televisión. El poder de las grandes cadenas árabes –Al Jazeera, Al Arabiya y otras- sigue siendo indiscutible.
El principal aliado de sus países, a los ojos de estos jóvenes, es Arabia Saudí (30%) seguido por los Estados Unidos (23 %). Turquía, una de las potencias regionales en pugna por el liderato en el mundo islámico, solo es el principal aliado para un 8% de los encuestados. La República Islámica de Irán -a pesar de su apoyo a los chiíes del Líbano, Bahrein, Irak y Yemen- ni siquiera aparece. Es llamativo el cambio que se ha producido en la percepción de los Emiratos, que han pasado a una tercera posición desde el segundo puesto que tenían en 2012 y 2013.
Hay que hacer, sin embargo, algunas salvedades. En una región tan volátil, la actualidad puede dar un vuelco a las encuestas. El avance rebelde hacia Damasco, la guerra en Yemen o el resultado final de las negociaciones con Irán –con todos sus flecos y sus detalles- pueden provocar ciertos giros. Habría que estudiar detenidamente el desglose de los resultados entre chiíes y suníes en los países como Bahrein, Irak o el Líbano. Es posible que las percepciones no sean compartidas si añadimos el factor religioso al análisis.
En todo caso, es una encuesta interesantísima.