Los primeros grupos de españoles evacuados llegan a Nueva Delhi.
Los primeros españoles evacuados de Nepal tras el terremoto del sábado llegaron hoy a Nueva Delhi cansados, agradecidos al Gobierno y enfadados con las autoridades del país del Himalaya, en cuya capital, Katmandú,
"no hay ciudad, no hay patrimonio histórico, sólo escombro y gente muerta".
Se trata de los primeros europeos que salen de Katmandú y que llegaron esta noche al aeropuerto de la capital india en un vuelo comercial de la compañía Spicejet.
El ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, recibió en el aeródromo a estos primeros 36 españoles, que agradecieron las gestiones del Gobierno para sacarlos de Nepal.
Aunque dice que también han tenido que "luchar" con el Gobierno español para salir del país, reconoce que había muchas dificultades. "Al final nos han sacado", afirma.
"Ya están en casa", dijo el jefe de la diplomacia española al recibirlos en Nueva Delhi.
Jonathan Herranz, un extremeño de 27 años que llevaba 19 días en Katmandú de turismo, relató que ha sido
"la peor experiencia del mundo" y que están "bastante mal" tras haber estado más de 50 horas "encerrados" en el aeropuerto nepalí sin agua ni comida.
Su viaje finalizó cuando ese 25 de abril por la mañana el suelo tembló en Nepal.
El taxi en el que viajaba camino del aeropuerto para coger un vuelo a Japón sufrió un accidente. "Fue un accidente con muchos coches, se nos cayeron farolas, en el coche que yo iba fallecieron dos personas", recuerda Jonathan.
"Corrí
45 minutos en shock hacia el aeropuerto. Se veían cabezas, brazos, ríos de sangre y gente muy preocupada. La ciudad está en el suelo. No hay ciudad, no hay patrimonio histórico, se ha destruido totalmente", insiste este joven español.
Psicológicamente no se encuentra bien y tiene varios esguinces en la espalda y contracturas, por lo que está deseando que le vea un médico, lo que hará en cuanto llegue al hotel.
Otro de los españoles que ya están en casa es el montañero
Carlos Dueso, el cual ha pedido la
ayuda de todos ya que lo que está viviendo Nepal "es una auténtica tragedia". Además ha explicado que
el terremoto les pilló mientras estaban comiendo y de repente notó "un movimiento brusco y largo". Después de este suceso él y su compañero Borja Mortua se dirigieron hasta Katmandú y allí pudieron ver el desastre que había originado el temblor.
Una vez en el hotel vieron como el establecimiento "estaba vacío de clientes" y
la gente se encontraba en la calle intentado encontrar a supervivientes entre los escombros. Por ello, esa noche "fuimos los únicos que nos atrevimos a dormir, ya que estábamos muy cansados y necesitamos cargar los móviles para llamar a nuestras familias y comunicar que nos encontrábamos bien", ha dicho.
A pesar de ello, en medio de la noche los generadores del hotel se apagaron y fue entonces cuando decidieron marchar a pie con sus pertrechos hacia el aeropuerto, en medio de la oscuridad y por unas calles llenas de gente durmiendo en las aceras y sin tráfico.
Finalmente,
un taxi los trasladó hasta el aeropuerto, que estaba abarrotado de gente y muy desorganizado, desde donde salieron el pasado domingo en un vuelo de la compañía Turkys Airlines con destino a Estambul, donde, finalmente, el domingo partieron con destino a Madrid.
"Hemos tenido suerte, porque pudimos salir mientras otros vuelos se han visto afectados por la falta de combustible o los problemas de organización en el aeropuerto", ha concluido Dueso, quien ha recordado que hay otros oscenses en Nepal, como Lourdes Cot y su compañero Servando Bernad, que, según él, están bien en la zona de Pokhara.
La Embajada española en Nueva Delhi, con Gustavo de Arístegui al frente, se encargará del alojamiento y manutención de todos los españoles, que subrayan que las condiciones en el aeropuerto de Katmandú y la atención de las autoridades nepalíes "ha sido pésima".
"Estoy orgulloso de estar en España, tener un Gobierno como el mío que por lo menos me saca de una catástrofe como esta y
no intenta estafarme como Nepal. Nos han robado, nos han estafado", asegura Jonathan con lágrimas en los ojos.
Y lo resume así: "Nos han tratado como a perros". Sin agua, ni comida, ni mantas, con frío y lloviendo y "con las autoridades con escopeta metiendo presión para sacar a los suyos". "Yo soy adulto, pero había muchos niños", añade.
La prioridad de las autoridades era rescatar a los indios y a los chinos. "Sólo había atención primaria para ellos. Cada botella de agua la vendían a diez dólares. Nos robaron a todos", explica.
Asegura que la ayuda humanitaria y de emergencia que ha ido llegando al país del Himalaya "no se está viendo. "La mercancía está llegando al aeropuerto y de ahí no sale", precisa.
Fueron peores las réplicas que el propio terremoto, recuerda Jonathan, en lo que coincide con el montañero de Guipúzcoa Mikel Angeru, que vive en Katmandú y está casado con una nepalí.
El seísmo le sorprendió en su agencia de viajes, y justo a su lado se cayó un edificio de siete plantas.
Jonathan dio en Nepal por finalizado su viaje que iba a durar seis meses más y se despide de los periodistas españoles -fue el único que quiso hablar con la prensa- con una recomendación: no viajar nunca a Nepal.
Aunque le va a costar olvidar esta tragedia, tiene un recuerdo para otros españoles que se encuentran en el Everest. "Estamos preocupados. Hay muchos españoles que no están localizados", dice.
78 españolesEl Airbus 310 de las Fuerzas Aéreas Españolas (FFAA) con
el segundo grupo de españoles evacuados de Nepal tras el terremoto que asoló el país llegó este martes a Nueva Delhi procedente de Katmandú, informó la Embajada de España en la India. "La Emb. España en India informa que acaba de aterrizar en Delhi el avión de FFAA con segunda oleada de españoles evacuados", aseguró a primera hora de la mañana local la oficina diplomática en el gigante asiático a través de su cuenta oficial de Twitter. Aunque no aportó más detalles, fuentes diplomáticas españolas habían informado el lunes de que embarcaría en Katmandú a
78 españoles, incluido un bebé.
Además, entre este martes y miércoles España repatriará a 115 españoles que han sido evacuados en las últimas horas desde Nepal hasta Nueva Delhi. 44 de ellos viajarán durante la noche del martes el Airbus fletado por las Fuerzas Armadas.
Además, se espera que llegue a la capital india, en torno a las 10:00 (hora local), otro avión de la compañía Spice Jet con entre
70 y 80 españoles, con lo que el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, espera dar por finalizada la operación de evacuación de los españoles.
Según el protocolo establecido, entre 50 y 52 españoles
volverán este martes a España en el Airbus 310 en el que viajará el ministro, en tanto que el resto serán repatriados a España en el avión que el Gobierno -a través de la Agencia de Cooperación Española (AECID)- ha fletado con ese objetivo.
"Las noticias son buenas", destacó García-Margallo -que se encuentra de visita oficial en la India-, quien señaló que con el resto de españoles que vayan apareciendo según se restablezcan las comunicaciones se les irá repatriando en vuelos comerciales. Además, el ministro agradeció la "intervención directa" y la "generosidad" del primer ministro indio, Narendra Modi, para ayudar al despegue del Airbus 310 y para conseguir que los españoles vuelen en Spice Jet, una gestión que también agradeció al director general de la compañía india.
El sábado un terremoto de 7,8 grados devastó Nepal, donde según el último recuento oficial de víctimas, difundido esta mañana,
al menos 4.349 personas han muerto y 8.517 han resultado heridas, lo que se suma a las miles de personas que han perdido sus hogares y están alojadas a la intemperie en improvisadas tiendas de campaña.
118 desaparecidosEl Ministerio de Asuntos Exteriores continúa la búsqueda de 118 españoles en Nepal. Margallo ha dicho que permanecerá en la India "hasta el último minuto" para coordinar las tareas de evacuación de los ciudadanos españoles.
Hasta el momento hay localizados 349 españoles y se desconoce el paradero de 118, según ha informado el titular de Exteriores español. Las 118 personas que aún siguen desaparecidas en el país del Himalaya incluyen
mayoritariamente turistas, así como residentes permanentes y esporádicos.