¿Cansado?
Eufórico.
¿Eufórico?
Por las encuestas.
¿Cuáles?
Las que nos dan posibilidad de Gobierno en el Ayuntamiento de Madrid.
¿Y el resto?
La mayoría nos da Gobierno.
A este lugar se llega por la calle del Acuerdo.
Sólo una casualidad.
¿Lo habrá?
No, pero saludo con mucha alegría la entrada de nuevos grupos políticos.
¿Ha hablado con ellos?
Ayer tuvimos un debate. Esperanza Aguirre nos dio plantón por enésima vez.
¿Qué hay de verdad en el entendimiento entre el PSOE y Ciudadanos?
Yo no pienso pactar con nadie. Aparte, no creo que nadie quiera pactar. Yo pondré mi programa encima de la mesa y Esperanza Aguirre pondrá el suyo, y todos los concejales tendrán que votar o abstenerse. Presupongo que la madre de la corrupción no va a tener mucho apoyo de los concejales honrados.
¿Cómo le suena la idea de respetar la lista más votada?
Es de suspenso en primero de democracia. Si tiene que gobernar la lista más votada tiene que elegirse en segunda vuelta, porque no es normal que la izquierda pueda estar atomizada y la derecha no esté atomizada. Lo normal es que gobierne la izquierda, que gobernemos nosotros.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar para que sea así?
Quien piense que el Partido Popular tiene un suelo del 30 por ciento es que todavía no se ha enterado de la corrupción que hay en Madrid.
Pero, independientemente de que no le guste Esperanza Aguirre, ¿le parece una buena candidata para el votante del Partido Popular?
Lo dije el otro día: Mariano Rajoy es como el gas sarín. Te mata políticamente sin darte cuenta. A Esperanza Aguirre la ha mandado a la oposición en el Ayuntamiento de Madrid.
¿Qué le ha hecho entonces a Ignacio González?
No lo ha elegido, directamente. Es el dedo que todo lo elige, incluyéndose a sí mismo, como hizo este lunes.
¿Tiene mejor opinión de Cristina Cifuentes?
Tengo muy buena relación con ella. Le deseo lo mejor excepto electoralmente.
Viniendo a esta sede, a pocos metros, había un indigente. Habrá escuchado las palabras de Aguirre, que aboga por hacer algo porque "ahuyentan" a los turistas.
Las mil personas que duermen bajo las estrellas en Madrid necesitan servicios sociales, no insultos.
¿Cuál es su propuesta para evitar esa situación?
Residencias, más plazas en albergues y pisos tutelados, y sobre todo la actuación de un plan social para sacar de la indigencia a muchas personas, a muchos madrileños.
Esa persona ha dormido a la entrada de un negocio cerrado, ni mucho menos el único en la capital. ¿Qué hacer con el pequeño comercio?
Vamos a hacer un plan de fomento para el comercio en Madrid y para autónomos.
De usted se espera un programa económico ambicioso. ¿En qué consiste?
Vamos a sustentar el crecimiento económico en la cultura. Nuestro pozo de petróleo es la cultura. No es de recibo que esta capital tenga la primera pinacoteca del mundo y que la estancia media sea de 1,9 días. Vamos a duplicar esa cifra y el número de visitantes turísticos, y vamos a convertir Madrid en la capital del español en el mundo. Va a pasar de 3,2 millones de habitantes a 500 millones. Vamos a crear un gran centro del español en el Mercado de Frutas y Verduras, ya lo he hablado con Darío Villanueva, director de la Real Academia Española, y con Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes. Vamos a traer un montón de visitantes porque esta es la ciudad en la que nacieron Lope y Calderón. Eso va a dinamizar a su vez el comercio, que hay que ordenarlo, o la noche, los teatros, etc.
¿Cuál debe ser el uso de espacios como antiguos teatros o cines en desuso o abandonados?
Tienen que ser usos culturales. Por ejemplo, el Palacio de la Música. Es una vergüenza que se haya pretendido vender a un centro comercial. Están dilapidando el patrimonio histórico de nuestra ciudad. Hablo del teatro Albéniz, de la operación Canalejas, donde se retiró la catalogación de bien de interés cultural para poder desarmar y construir, o de la venta del edificio histórico del 20 de Corredera Baja de San Pablo.
¿Qué haría con los servicios públicos?
Los ha regalado y externalizado. Por ejemplo, ¿por qué Madrid está sucio? Porque las empresas de limpieza despiden trabajadores porque el Ayuntamiento les ha quitado la cláusula de número mínimo de trabajadores.
¿Volverían esos servicios básicos a a manos públicas?
Vamos a hacer un plan de choque para limpiar Madrid durante los 6 primeros meses. No es lo más importante, obviamente, pero es lo más urgente. Vamos a revisar los pliegos, se acabó de gastar dinero a costa del bolsillo de los madrileños. La dirección política del Ayuntamiento de Madrid avisa a los operarios cuándo se van a realizar las inspecciones, por eso no sale públicamente que Madrid esté sucio, aunque todo el mundo lo sabe. Muchos servicios, por ejemplo las escuelas infantiles, van a ser de gestión directa. Vamos a construir 30 escuelas infantiles. Se acabó externalizar, se hace negocio recortando servicios.
¿Habla de algo que se puede solucionar en el corto o medio plazo?
Revisaremos todos los contratos -porque somos gente seria, cumplimos ley-, analizaremos puntualmente cada una de las cláusulas, inspeccionaremos que se haga bien y, si no se hace bien, aplicaremos las cláusulas de rescisión de los contratos para gestionarlo nosotros.
¿Será Antonio Miguel Carmona un alcalde de grandes proyectos urbanísticos?
En absoluto. La M-30 que quiero hacer es una M-30 social. El centro del Ayuntamiento va a ser el vecino. Esto significa que se acabó también de ganar dinero a base de promoción inmobiliaria en Madrid. Sin ir más lejos, en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana del 85 hicieron construir grandes bloques y grandes barrios sólo de vivienda -como Montecarmelo, Sanchinarro, Las Tablas o el PAU de Vallecas-, sin dotaciones, sin colegios públicos, sin escuelas infantiles, sin centro de mayores, sin parques. Tenemos que hacer ciudad.
Impuestos.
Llevo diez años diciendo que hay que bajar el IBI y el único que explica cómo hay que hacerlo es servidor. Han multiplicado por 3 el IBI en los últimos 10 años; hay que bajarlo. ¿Cómo? ¿De dónde sacamos el dinero para hacerlo? Escribí una carta a Cristóbal Montoro hace seis meses diciéndole lo siguiente: Madrid es una ciudad arruinada que debe 6.000 millones de euros y que pagamos al 5 por ciento de interés. Le dije que, aprovechando que los tipos de referencia están al 0 por ciento, ¿por qué no refinanciamos la deuda y ahorraríamos casi 200 millones? No me contestó, pero cinco meses después le hizo la misma propuesta a las comunidades autónomas. No es que yo le enseñe nada al catedrático de Hacienda Pública, yo soy profesor de Estructura Económica, que es otra disciplina, sino que es de sentido común. Serviría para bajar el IBI a los madrileños, entre otras cosas.
En una conferencia en el Ritz, hace unos meses, afirmó: "En los próximos 8 años se hablará tanto de Madrid como se ha hablado de Cataluña en los anteriores". ¿Qué quiso expresar?
Yo soy muy jacobino, probablemente por cultura francesa, porque tengo más familia en París que en Madrid. Así que soy más de Quinta V República, un republicano jacobino, un socialista clásico, y me alarma mucho que el gran debate durante los últimos ocho años no haya sido sobre la prosperidad de España, que en parte también, sino sobre el modelo territorial. Yo quiero hablar de la prosperidad y a través de la cultura que se hable mucho de Madrid durante los próximos ocho años.
¿En qué medida dependerá lo que propone de que en la Comunidad de Madrid y en La Moncloa haya un Gobierno de su mismo color?
Cuantos más gobiernos sean del Partido Socialista, mucho mejor porque la concomitancia y la relación será mucho más fluida y la coordinación, mucho mejor, pero me va a dar igual, no como compañero o socialista, pero sí en el sentido de que mi única dedicación es el Ayuntamiento de Madrid.
En esa ponencia que le mencionaba dijo, entonces en alusión a la falta de candidato en el Partido Popular y desconociendo lo que ocurriría horas después en Callao, que "Madrid no se puede preparar en 100 días".
El Ayuntamiento (ríe).
¿Le ha dado tiempo a Gabilondo?
Está muy bien preparado, va a ser un gran presidente.
Dice usted que, como Gabilondo, no es político, que su carrera ha sido de 'tortuga', lenta, hasta llegar hasta aquí.
Llevo dos años trabajando sobre temas del Ayuntamiento de Madrid, creo que tengo Madrid en la cabeza y lo que lamento muchísimo es que las otras formaciones políticas no hagan ni una sola propuesta. Ni una. Las otras formaciones me suscitan, por un lado, respeto y, por otro, curiosidad de saber qué proponen. Yo he hecho ya 150 asambleas ciudadanas en distintos barrios y con distintos colectivos. He estado en todos o casi todos los barrios de Madrid.
¿Cuáles son los que más le preocupan?
Los periféricos, con menos dotaciones, con mayor degradación, mayor desempleo e incluso menor esperanza de vida. Estamos hablando de barrios como Orcasur, que visité el otro día, o Zofío, que visito hoy por segunda o tercera vez. En su centro deportivo, en Usera, los niños se duchan a partir de las 6 de la tarde con agua fría, y esto no es el África subsahariana, esto es Madrid. Esto es lo que hace un alcalde, ir a poner un termo. O limpiar la ciudad o arreglar las calles. Lo primero que voy a hacer es llevar un generador eléctrico en condiciones, aunque sea con mis propias manos.
Sabrá que en Madrid, aunque con excepciones, hasta en esos barrios periféricos, que se pudieran creer feudos de la izquierda, gana el Partido Popular.
Porque lo hemos hecho mal. No hemos sabido transmitir nuestro ideario político y nuestras ganas de transformación de la ciudad. Espero que eso cambie ahora. El Partido Popular ha hecho cosas bien y ha hecho cosas mal, se lo dije hace poco a Alberto Ruiz-Gallardón. Intentaré mantener las cosas que se han hecho bien y corregir las que se han hecho mal.
¿Qué ha hecho bien y qué ha hecho mal Ana Botella?
Ha hecho bien no presentándose y ser una mujer educada. Ha hecho mal creyendo que la Alcaldía de Madrid se hereda. La Alcaldía de Madrid se conquista para poder transformar la ciudad. Álvarez del Manzano estuvo muchos años en la oposición peleando y Alberto Ruiz-Gallardón se presentó primero de lista y ganó con holgura.
¿Usted peleará en la oposición si es lo que le toca?
No contemplo ese escenario. Si perdiera y no fuera apoyado por el número suficiente de madrileños sería miembro de la oposición, cosa que no serían el resto de candidatos.
¿Cómo se encuentra el PSM?
En tránsito. Se convocará un congreso después de las elecciones y se elegirá una nueva dirección que yo apoyaré efusivamente.
¿Cómo se encuentra Tomás Gómez?
Bien, trabajando en la universidad, pensando en su carrera profesional.
¿Y Ferraz?
Ferraz está transformando este partido y yo estoy ayudando para que este partido sea mayoritario y alternativa al Gobierno de Mariano Rajoy, que, como todo el mundo sabe, es decadente y está absolutamente agotado.
Está haciendo una campaña poco usual en España, con mucha exposición, sin negarse a nada. ¿Forma parte de su personalidad, lo ha creído conveniente o se lo han recomendado?
Forma parte de mi personalidad. Es más, creo que debe formar parte de toda campaña, tener cuatro o cinco actos diarios. Yo me propuse hablar con 3.200.000 madrileños y voy por la mitad (ríe).
Se le acusa de populista.
No sé qué quieren decir con eso. Yo soy profesor universitario y todas mis propuestas las hago con absoluto rigor. Si alguna vez me lo han dicho siempre han sido aquellos que van a estar condenados a la oposición.
Hábleme de esta sede, del equipo que le rodea.
Es un equipo magnífico, acaban a altas horas de la noche, hay mayoritariamente mujeres y muchas personas jóvenes que comenzarán a entrar a lo largo de la mañana.
¿Cómo será la campaña?
La campaña ya está terminando.
Oficialmente no ha comenzado.
Los que empiezan la campaña son las liebres; la tortuga está llegando a la meta.
¿Cómo sería su equipo de Gobierno?
Muy preparado y en la calle continuamente. No hay horas para los concejales.
Aguirre dijo en su día que dimitiría si no reducía las listas de espera a un mes para las operaciones en hospitales, sin que ocurriera ninguna de las dos cosas. Usted se compromete a dimitir si no cumpliera qué cosas.
Bajar el IBI y erradicar una buena parte de la pobreza infantil en Madrid. Aparte, quiero desahucios cero. ¿Cómo se consigue eso? Hay 40.000 viviendas vacías de bancos en Madrid. Yo pienso intervenir sobre esas viviendas de bancos, no de gente, sobre viviendas vacías a las que pienso subirles el IBI un 50 por ciento o expropiarles el usufructo temporal durante tres años para dárselo a la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo y que se lo den a las personas o familias que han sido desahuciadas especialmente por la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo. Sus gestores políticos han vendido a fondos buitre la vivienda de la gente más pobre o de la más pobre de Madrid, lo cual es una vergüenza. Deberían ser perseguidos judicialmente.
Entenderá usted que a la gente le cuesta creer las palabras de un político en campaña. Se han llevado muchas decepciones.
Y yo. Cuando recibo la vida laboral del Ministerio de Trabajo, como todos los españoles, tengo una de 30 años, por eso digo que no soy un político profesional. Quien me conozca, no duda que yo voy a estar en la calle, que voy a sostener un equipo de concejales que vaya a trabajar 24 horas al día.
¿Incluirá su programa algo resaltable que no haya dicho aún?
Muchas cosas.
¿Será concreto o sólo bellas palabras?
Estamos reduciéndolo. Son muchas ideas, nada de retórica, no habrá palabras huecas. Y digo cómo voy a hacer las cosas. He hablado con bancos, con las empresas de limpieza de Madrid, con la patronal de la construcción para hacer un plan de rehabilitación de 120.000 infraviviendas que no tienen luz o agua, o que se están cayendo. Soy el único candidato que hace propuestas y que cuenta cómo llevarlas a cabo. Lo digo un poco presuntuosamente, pero es que es verdad. Algunas cosas no serán fáciles de hacer, y muchas no tienen coste económico, como la defensa de los taxistas, que están siendo agredidos por la plataforma Uber. Y hacer un Madrid participativo. No voy a ser un alcalde como los que ha habido hasta ahora, en forma de Luis XIV, sino como me enseñó Enrique Tierno Galván en los años 80, como lo hace Antonio Costa, gran amigo y alcalde de Lisboa, y como lo hace Anne Hidalgo en París. El alcalde tiene que ser el vecino. Eso se hace descentralizando el Ayuntamiento, dándole fuerza a las juntas de distrito, participando las asociaciones, y los barrios votan incluso bajo urna la decisión vinculante que proponga el Ayuntamiento. O haciendo presupuestos participativos. El alcalde será uno más, vamos a devolver Madrid a los madrileños. Participando, colocas al vecino en el centro de la vida pública. A partir de ahí, todo lo demás viene dado.