Sus restos serán incinerados.
Familiares y compañeros de profesión velan en el tanatorio de La Paz de Alcobendas (Madrid) los restos mortales del periodista
Jesús Hermida, fallecido este lunes a los 77 años, que serán incinerados.
Hasta el tanatorio se ha acercado numerosos compañeros de profesión como
Nieves Herrero, quien visiblemente emocionada y triste, ha confirmado a los periodistas que el cuerpo de Hermida será incinerado. "Era alguien muy especial, no solo era un maestro, sino un guía, un faro, un amigo", ha dicho Herrero, quien ha explicado que "han sido 48 horas" en las que gracias a la generosidad de su mujer, Begoña, y de sus hijos, los amigos han podido estar con Jesús hasta el final. "La familia ha querido compartir estos momentos de intimidad con nosotros y nos ha dado mucha paz acompañarle en ese final, recitando versos de
Platero y Yo, su libro de cabecera, y de Machado, cantándole, tocándole y besándole", ha señalado.
Por su parte, el también periodista
Iñaki Gabilondo, ha calificado a Hermida de "maestro", "hombre muy sencillo" e "hipnotizador ante la cámara, con esta técnica suya de encadenar adjetivos apoyando cada uno y despacito, y dejándonos a todos atrapados". "Me quedo con la condición de chico de Huelva, que nunca dejó de ser", ha recalcado Gabilondo, quien ha señalado que se trata de "una figura muy grande", que fue "el inventor de casi todas las cosas y que convertía en un fuego artificial cada cosa que hizo".
Hasta el tanatorio se han acercado también las periodistas
Olga Viza y
María Escario, que no han hecho declaraciones, así como el presentador
Ramón García que, con lágrimas en los ojos, ha asegurado que Hermida era "capaz de todo", "sabía todo de la televisión" y que se queda con "su perfección y rectitud". Para García, el periodista fallecido era "un maestro que acercó la televisión de la mañana a España".
El periodista
Fernando Ónega ha valorado la profesionalidad de Jesús Hermida y ha considerado que "supo hacer un 'show' de la información, pero un 'show' creíble". A las puertas del tanatorio, Ónega ha sostenido que "cuando muere un genio tiene la cosa buena de que se empieza a reconocer su genialidad" y ha asegurado que a Hermida "le gustaba la palabra melancolía". Además, ha destacado que el periodista onubense "siempre supo marcar distancia ante los acontecimientos políticos" y nunca se conoció su tendencia política o a quién votaba.
La también periodista
Mariló Montero ha asegurado que Hermida manda un mensaje para que la profesión "recapacite" sobre el tipo de televisión que se está haciendo. "Él imantaba y se le quería sin límites, algo que en esta profesión es difícil", según Montero, que ha añadido que Jesús Hermida era "un hombre cultísimo", "un gran lector" y "una inspiración hacia todos".
El actor
José Sacristán ha comentado que supuso "una revolución y una manera de entender la comunicación desde el rigor y con una impronta personalísima".
El abogado
Antonio Garrigues, quien también ha querido dar su último adiós a Hermida, ha destacado su "capacidad innovadora" en el periodismo y la televisión, mientras que el Padre Ángel, ha destacado la "gran persona que era" y ha recordado que "nos trajo la luna".
La vicepresidenta del Gobierno,
Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro de Educación,
José Ignacio Wert, han llegado juntos al tanatorio. En declaraciones a la prensa, Sáenz de Santamaría ha dicho que Hermida era uno de esos profesionales con una "personalidad única", su "propio estilo" su "saber hacer particular" y todo ello "le daba una seguridad y una serenidad a la hora de contar y transmitir que le hizo tan especial". "Tenía una personalidad muy definida, una gran credibilidad cuando decía y hacía las cosas -ha recalcado-, que es lo que al final servía para comunicar". "Siempre le tendremos en nuestra memoria", ha subrayado Sáenz de Santamaría, que ha añadido que Hermida es "irrepetible".