Desde este miércoles, seis sesiones programadas hasta el 16 de mayo. Por Alicia Huerta
Estrenada el 3 de enero de 1787 en el Palacio de
Faustina Téllez Girón, condesa-duquesa de Benavente y mecenas del compositor, la exquisita obra
Clementina, única zarzuela de
Boccherini, fue felizmente recuperada en 2009 gracias al ciclo “
Los Siglos de Oro” cuyo objetivo es, precisamente, la recuperación de inéditos y la creación de repertorios. La producción que pudo verse hace seis años – fruto de una colaboración entre la Fundación Caja Madrid y el Teatro Español – llega este miércoles al
Teatro de la Zarzuela, brindando una nueva oportunidad a quienes entonces no pudieron asistir a ninguna de las representaciones en el teatro de la Plaza de Santa Ana. Y, desde luego, merece la pena, porque la producción dirigida por
Mario Gas saca brillo a esta pequeña joya musical barroca, ópera de salón, que nos acerca a la siempre elegante obra del genial compositor italiano afincado en la Villa y Corte, con libreto del dramaturgo madrileño
Ramón de la Cruz.
La producción que se podrá ver desde esta noche en la capital – hay programadas un total de seis funciones hasta el 16 de mayo - presenta la partitura de Boccherini en una nueva versión a cargo de
Miguel Ángel Marín, editada posteriormente por la
Fundación Boccherini de Lucca, ciudad natal del compositor. Pero a diferencia de la parte musical, que sigue estando integra, el texto ha experimentado una reducción considerable, cortando aquellas partes que no eran fundamentales y que entorpecían, de algún modo, que la trama siguiera avanzando a un ritmo que nada tiene que ver con el que latía entre aquel público de la nobleza de hace más de dos siglos. Para Mario Gas: “El texto era necesariamente cortable y, en cambio,
la música era necesariamente incortable”.
En todo caso, aunque resulte obvio que el latido de la vida actual no es el mismo que el del siglo XVIII, los amoríos y enredos son, en cambio, tan actuales que los cortes realizados en el libreto de Don Ramón de la Cruz han sido llevados a cabo con
un gran sentido dramatúrgico. Y reflejando fielmente, además, las innovaciones que De la Cruz había introducido en el género de la comedia, ajustada con rigor a las normas de unidad de acción, tiempo y lugar, narrando las peripecias de unos personajes de lo más originales - trama terrenal con cruce de parejas - durante aproximadamente nueve horas en la residencia madrileña de Don Clemente, el caballero viudo padre de Clementina y su hermana Narcisa, a quien da vida el siempre impecable Manuel Galiana. Es este, el de Clemente, uno de los dos personajes de la obra que sólo hablan. El otro, el marqués de la Ballesta – chulapo conspirador en los salones de la majestuosa casa-escenario creado por los escenógrafos
Juan Sanz y Miguel Ángel Coso, corre a cargo de
Xavier Capdet.
El reparto está encabezado por la soprano española
Carmen Romeu, que interpreta a la protagonista Doña Clementina y por la soprano estadounidense
Vanessa Goikoetxea, en el papel de Doña Narcisa. Junto a ellas, la mezzosoprano
Carol García interpreta a Doña Damiana, la soprano
Beatriz Díaz a la criada Cristeta, el tenor
Juan Antonio Sanabria a Don Urbano y el barítono
Toni Marsol, al maestro de música de las muchachas casaderas, Don Lázaro. La Orquesta de la Comunidad de Madrid, Titular del Teatro de la Zarzuela, estará a las órdenes de la batuta del director italiano
Andrea Marcon que ya en 2009 se puso al frente de la Orquesta Barroca de Venecia para el estreno de Clementina en El Español.