SIN ACUERDO
Alicia Huerta | Martes 12 de mayo de 2015
El procedimiento de votación es único en el mundo. Por Alicia Huerta
El procedimiento de votación para elegir la batuta de la Filarmónica de Berlín es único en el mundo y el carácter secreto de sus deliberaciones – los miembros se encierran sin sus móviles en la Iglesia de Jesucristo de Dahlem que hace las veces de Capilla Sixtina- levanta siempre en el mundo musical una gran expectación. En esta ocasión, además, la fumata blanca parecía resistirse. A pesar de que estaba previsto que el presidente de la institución, Peter Riegelbauer, comunicara el nombre del afortunado sucesor de Sir Simon Rattle a las 14 horas, el anuncio se fue posponiendo una y otra vez. Hasta que a las 21:30 la web de la orquesta y su cuenta de Twitter se encargaron de desvelar el misterio – obvio por otra parte de tanto retraso: los 124 miembros habían sido incapaces de ponerse de acuerdo en la elección de quien habrá de suceder al maestro británico, quien, a su vez, sucedió en 1999 a Claudio Abbado. Una decisión que tampoco entonces no fue unánime, con los votos en contra de los “conservadores” que preferían a Daniel Barenboim.
Esta vez, la opción conservadora y que gozaba desde el principio de gran aceptación era la de Christian Thielemann, berlinés y director titular de la Staatskapelle de Dresde, pero sus detractores alegan que la predilección de Thielemann por el repertorio romántico alemán y por compositores como Wagner, Strauss y Brahms alejaría a la formación de opciones más arriesgadas, rompiendo con la línea de experimentación en la que Rattle ha abierto en estos últimos años. Por eso, la opción progresista presentaba como su candidato ideal al venezolano Gustavo Dudamel, que ha convencido a una parte de los músicos en sus recientes pasos por el podio berlinés. Dudamel, de 36 años, considerado un renovador con tendencia a la experimentación, encarna sin duda la capacidad de aportar nuevos puntos de vista y ello es, precisamente, lo que temen quienes no quieren que su orquesta se vuelva demasiado aventurera.
Por otra parte, nada impediría – teóricamente – que los músicos opten por el argentinoisraelí Daniel Barenboim, una autoridad en Berlín, cuya Staatsoper dirige desde 2000. Algo más alejado queda ahora el letón Mariss Jansons, el otro nombre que había sonado durante las últimas semanas, que finalmente renovó estos días como director titular del Coro y Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera. Y entre otras batutas alternativas, se encuentran la de Andris Nelsons y la del español Pablo Heras Casado.
En este momento, solo hay dos cosas seguras: que Rattle asumirá en 2017 la titularidad de la Orquesta Sinfónica de Londres, lo que le obligará durante un año a vivir a caballo entre las dos ciudades europeas, y que a los miembros de la orquesta les esperan meses de conversaciones, debates y nuevas propuestas para llegar con las cosas más claras a la próxima votación el próximo año.
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