Esto nos dice el Papa en su Mensaje con motivo de la 49 Jornada Mundial de las Comunicaciones, que se celebra este domingo. Creo que los periodistas, los comunicadores estamos todos de enhorabuena, pues como nos dice Francisco “lo que nos hace entender en la familia lo que es verdaderamente la comunicación como descubrimiento y construcción de proximidad es la capacidad de abrazarse, sostenerse, acompañarse, descifrar las miradas y los silencios, reír y llorar juntos, entre personas que no se han elegido y que, sin embargo, son tan importantes las unas para las otras”.
Unas bellas palabras enmarcadas en un mensaje “Comunicar la familia: ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad del amor”,que nos tienen que hacer reflexionar a todos los que nos ocupamos de este bello oficio y que muchos por intereses económicos intentan desvirtuar. Como nos decía san Juan Pablo II hace unos años: “no se puede escribir en base a una cuenta de resultados”, y ahora familia, que está en el centro de una profunda reflexión eclesial con dos sínodos, uno extraordinario del pasado octubre y otro ordinario convocado para el próximo mes de octubre, tiene que ser el eje del pensamiento de los comunicadores, porque-insisto-como nos dice Francisco: "La familia es el primer lugar donde aprendemos a comunicar”. "Volver a este momento originario nos puede ayudar, tanto a comunicar de modo más auténtico y humano, como a observar la familia desde un nuevo punto de vista".
La familia no va contra nadie, es una realidad concreta. No es una ideología, sino un lugar donde solo se recibe y se transmite amor. La familia es insustituible, por más que se empeñen muchos. Es donde aprendemos a amar y a perdonar y “el perdón, nos dice el Papa, es una dinámica de comunicación: una comunicación que se desgasta, se rompe y que, mediante el arrepentimiento expresado y acogido, se puede reanudar y acrecentar. Un niño que aprende en la familia a escuchar a los demás, a hablar de modo respetuoso, expresando su propio punto de vista sin negar el de los demás, será un constructor de diálogo y reconciliación en la sociedad”.
Esto es lo que los periodistas y los comunicadores debemos celebrar en esta 49 Jornada Mundial de las Comunicaciones. Tenemos que ser valientes y animar a los informadores jóvenes a que lo sean. Como Cristina Sánchez Aguilar, redactora del semanario ALFA y OMEGA, que recibirá el VI Premio LOLO al Periodista Joven del Año. Un premio instituido por la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España en recuerdo y homenaje al beato Manuel Lozano Garrido, periodista, que nos enseñó el amor a la profesión desde sus limitaciones físicas.