Las fotografías de Mariló Montero y su amiga disfrutando de sus vacaciones de Semana Santa en la Polinesia francesa no verán la luz, al menos por el momento. Un magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 35 de Madrid ha señalado que concede “un cese provisional en la exhibición, comunicación y/o publicación por cualquier medio de las fotografías y vídeos con la imagen de la actora a las que se refiere el presente litigio, así como en la distribución, venta y comercialización de las mismas a cualquier persona física, revista o medio de comunicación escrito o audiovisual”.
Este auto, que aún no es definitivo, prohíbe tanto la difusión como la comercialización de todas las instantáneas en las que sale Mariló Montero con su misteriosa acompañante debido a que estas fueron tomadas en un sitio privado y no en un público, tal y como defendían los fotógrafos. Además, el acta afirma que estas imágenes carecen de interés informativo y por ello su difusión no “aporta nada a la ciudadanía”.
20.000 euros
Los dos paparazzi que tomaron estas instantáneas han intentado vender las fotografías por 20.000 euros más los gastos del viaje, pero parece ser que por el momento ninguna agencia las ha comprado debido a todo el revuelo que hay en torno al caso.