Los Lunes de El Imparcial

Juan Eslava Galán: Misterioso asesinato en casa de Cervantes

NOVELA

Viernes 29 de mayo de 2015

Premio Primavera de Novela. Espasa. Barcelona, 2015. 380 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 9,99 €

Por Carmen R. Santos



Siempre es buen momento para acercarnos a Cervantes. En primer lugar, para leer, o releer, no solo su genial Don Quijote de la Mancha, sino toda su obra, en especial sus deliciosas Novelas ejemplares, que encierran sabias enseñanzas a la vez que proporcionan una grata y suculenta lectura. Y en segundo, para conocer más detalles de su personalidad y singular trayectoria vital, en la que padeció no pocos sinsabores y tuvo que enfrentarse a no menos dificultades, que sorteó con un ánimo que nunca se dio por vencido. Como bien ha señalado Arturo Pérez-Reverte “fue toda su vida víctima de la ingratitud, la calumnia, la mala suerte y la envidia, vivió de fracaso en fracaso, murió anciano, pobre y casi ignorado por sus compatriotas, y recibió sepultura en la humilde fosa común de un convento de Madrid”.

Precisamente ahora que se han encontrado los que parecen ser con bastante probabilidad sus restos mortales en la cripta del convento madrileño de las Trinitarias, que este año se cumple el IV centenario de la publicación de la Segunda Parte de El Quijote, y que al siguiente conmemoraremos el IV aniversario de su fallecimiento, es, no obstante, especialmente oportuno recordar como se merece al escritor rey de nuestras letras. En este sentido, resulta muy recomendable Misterioso asesinato en casa de Cervantes, con el que Juan Eslava Galán se ha alzado con el Premio Primavera de Novela 2015.

Eslava Galán, autor de las novelas En busca del unicornio y Últimas pasiones del caballero Almafiera, o de los ensayos Historia de España contada para escépticos o La década que nos dejó sin aliento, entre otros títulos, nos ofrece un más que entretenido thriller a la española, que bebe de lo mejor de nuestra tradición literaria y nos sumerge en el Siglo de Oro, una época tan fascinante como llena de contrastes.

La trama se apoya en un hecho real de la biografía cervantina: en el Valladolid de 1605 -en un periodo en el que Felipe III trasladó allí la Corte y la capitalidad de España-, en la noche del 27 de junio, se produjo un altercado cerca del domicilio en la que habitaba Cervantes con su familia, que tuvo como fatal consecuencia la muerte del caballero Gaspar de Ezpeleta. A raíz del suceso, el alcalde Cristóbal de Villarroel manda apresar a varios vecinos, entre ellos a Miguel de Cervantes y a parte de las mujeres que vivían con él -su hija natural, sus hermanas y su sobrina-, llamadas despectivamente las Cervantas, pues sobre ellas pesaba una dudosa fama. En este contexto, sitúa Eslava Galán a la protagonista de su novela, Dorotea de Osuna, a quien la duquesa de Arjona, gran admiradora de la labor literaria de Cervantes, pide que acuda a Valladolid para aclarar los hechos y demostrar la inocencia del creador del escritor. Así, a partir de la llegada de la joven a la ciudad castellana, se irán sucediendo una serie de acontecimientos a cual más sorprendente.

En Dorotea de Osuna, Eslava Galán dibuja un atractivo personaje en la línea de las mujeres vestidas de hombres -en este caso se trasmuta en Teodoro de Anuso-, figura habitual de la literatura áurea, y que el propio Cervantes utilizó en varias ocasiones, incluso en el personaje de Ana Félix, de la Segunda Parte de El Quijote. Dorotea de Osuna es una peculiar “pesquisidora”, es decir, una suerte de detective de la época, que se mueve como pez en el agua por distintos ambientes, desde los más aristocráticos hasta los más bajos. Esto le permite al autor de Misterioso asesinato en casa de Cervantes poner en pie un sugerente retablo, poblado de una amplia galería de significativos personajes, y realizar una radiografía de una etapa esencial de la historia española. Dorotea es también una adelantada a su tiempo que le dirá a su futuro marido: “Tu vasalla soy, pero no tu esclava”, a la que este responderá también revestido de un espíritu moderno: “Por compañera y amiga te tomo, y no por sierva”.

Juan Eslava Galán no se ha ahorrado la investigación documental, lingüística y literaria que le brinda una acertada verosimilitud a la narración al cuidar en grado sumo todos los detalles de la vida cotidiana -léxico, vestimenta, alimentación…-, a la par que articula una intriga que fluye con naturalidad y creciente interés