Sociedad

Crónica religiosa: "Y no tienen para comer"

CRÓNICA RELIGIOSA

Rafael Ortega | Domingo 31 de mayo de 2015
Las monjas y monjes de nuestro país, en situación de necesidad. Por R. Ortega

Rezan por nosotros…y no tienen para comer. Son las monjas y monjes de nuestro país que pasan por graves situaciones de necesidad. En este domingo celebramos la Jornada “Pro Orantibus”, en la que bajo el lema “Sólo Dios basta”, recordamos y tratamos de ayudar a esas personas que han hecho de la oración su forma de vida. En España hay un tercio de esos hombres y mujeres que el mundo se dedican a orar por nosotros.

El Papa, en un reciente encuentro con representantes de estos religiosos, les ha dicho que “en algunos monasterios, la gente llama, pide oración por esto o por esto otro. También hay posibilidad de recibir personas en el locutorio. Es necesario tiempo para hablar, para que vean vuestra alegría, para ver la promesa de vuestra intercesión. A la gente le hace mucho bien. Y después de media hora de charla, volver al Señor. La clausura siempre tiene necesidad de esta relación humana. Esta relación con el mundo es muy importante”. Unas bellas y acertadas palabras de FRANCISCO, que nos abren a todos la posibilidad del acompañamiento espiritual de los religiosos y religiosas de clausura, que repetimos, pasan por momentos económicos muy graves, o lo que es peor de olvido.

Por esos recemos este domingo por ellos y tratemos de cooperar en su sostenimiento. Son mujeres y hombres de nuestro tiempo, según he podido comprobar personalmente en bastantes ocasiones en las que se me ha permitido traspasar la clausura para hacer entrevistas o encuentros esporádicos. Son mujeres y hombres alegres que merecen toda nuestra atención. Son personas que han escogido libremente la clausura, como ha manifestado recientemente en una conversación Sor María Dolores Cid, del Monasterio zamorano de Santas María la Real: “En el silencio de mi corazón, hace cincuenta años, escuche la voz del Señor que me llamaba a unirme más estrechamente a Él a través de la vida contemplativa de clausura”.



En nuestros país hay casi un millar de monasterios de clausura con 11.000 monjas y 495 monjes. Muchos de estos religiosos y religiosas sobreviven con los ingresos de aquellos que han llegado a la edad de la pensión: 600 euros. Es decir, aproximadamente el diez por ciento de ellos son los que aportan para el sustento, mientras el noventa por ciento malvive con trabajos de huerta, repostería o bordado. Clauned, la organización que se ocupa de estos monasterios de clausura, atiende como puede las necesidades más urgentes como camas para enfermos, salvaescaleras, etc…

Hoy, en esta Jornada recemos por todos ellos, que lo hacen todos los días por nosotros y tratemos de ayudarles económicamente, “porque no tienen ni para comer”.

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