Opinión

Pedro Sánchez, el auténtico peligro de España

POR LIBRE

Joaquín Vila | Domingo 31 de mayo de 2015
Podemos lleva en su zurrón político una tonelada de chorradas comunistas, las propuestas para aniquilar la economía de mercado, la estabilidad institucional y la democracia. Pero el gran responsable de que esas letales medidas se apliquen en los Ayuntamientos y las Comunidades Autónomas se llama Pedro Sánchez. Porque los candidatos de Podemos, en realidad, solo han ganado en Barcelona y con la franquicia de Ada Colau. En el resto de España, sin el apoyo del PSOE, se quedarían como fuerza residual, sin poder alguno; arrinconados.
Pero el secretario general del PSOE, en lugar de aceptar la oferta del PP de dejar gobernar a la lista más votada, lo que le beneficiaría al recuperar buena parte del poder territorial sin necesidad de pringarse con sucias alianzas, prefiere enfangarse en un peligroso pacto con Podemos. El enconado odio que siente por el PP pasa por aliarse hasta con su mayor enemigo electoral, el que cavará su tumba política, con tal de acabar con Rajoy. La izquierda, al poder.

Pedro Sánchez ha fracasado sin paliativos en las elecciones del 24-M al obtener el peor resultado de la historia del partido, por más que ahora quiera erigirse en el gran líder de la izquierda. Podemos ha devorado millones de sus votos. Pero su empeño en aglutinar poder y, en especial, aniquilar al PP le está situando a los pies de los caballos de Pablo Iglesias con quien urde coaliciones imposibles para repartirse las poltronas.

Podemos y sus franquicias, de momento, ya han sepultado al PSOE nada menos que en Madrid y Barcelona. Pero Pedro Sánchez está dispuesto a dejar que Carmena y Colau colapsen con chorradas anarquistas Madrid y Barcelona en pos del “cambio”, sin darse cuenta de que será responsable de las balandronadas populistas y, sin duda, pagará por ello. Pues la mayoría de los votantes que le queda al PSOE recelan de Pablo Iglesias. Si no, ya le hubieran votado, como han hecho tantos otros.

Con las alianzas, pactos o chanchullos entre el PSOE y Podemos se abre la veda a campo abierto contra el PP y, de paso, estalla una auténtica revolución en el mapa político español. Se le llamará frente popular o como se quiera. Pero copará los gobiernos de ciudades, autonomías, y, quizás en otoño, de la nación, la pareja formada por un despistado e incongruente secretario general del PSOE y un peligroso y visionario arribista que quiere el poder para destruir todo lo que se ha construido en España en los últimos cuarenta años; para empezar, la democracia. Pablo Iglesias quiere darle un fuerte abrazo de oso a Pedro Sánchez para asfixiar al PSOE y erigirse en el gran partido de izquierdas de España. Y está a punto de lograrlo.

Pedro Sánchez se va a convertir en el verdadero peligro de la estabilidad de España. A nadie le puede sorprender que Carmena quiera subir los impuestos o convertir el Club de la Casa de Campo en una granja, ni que pretenda frenar los desahucios o montar huertas de pepinos y cebolletas en mitad de la calle Serrano, entre otras propuestas para arruinar la ciudad. Pero resulta que a muchos votantes socialistas les escandalizará o, incluso, perjudicará las medidas que aplicará con placer y, un punto revanchista, la sonriente Carmena. Y si en las municipales en Madrid, el PSOE se ha quedado en tercer lugar con un esmirriado puñado de votos, en las generales no le votará ni el propio Carmona, que ya puede ir cambiando el coche por la bicicleta y la corbata por una camiseta desteñida, si no quiere que sus coleguillas municipales le quemen el escaño.

La probable desaparición del PSOE resultará una tragedia, no solo para el histórico partido, si no para España. Pues si la izquierda se aglutina en torno a Podemos y el PP sigue troceado, el futuro de esta nación se antoja más que inquietante.

Pedro Sánchez anda subido en la nube del “cambio” y no parece ser capaz de impedir que el PSOE se pierda en el laberinto del que nunca saldrá. Ya se lo han advertido hasta la saciedad Felipe González, Rubalcaba, numerosos dirigentes del partido y, todos los días, Susana Díaz, que lo ha calificado como el “pasteleo de los barones perdedores”. Pero el nuevo secretario general ya se ha emborrachado de poder y está embotado. Cree que es el líder de la izquierda que pasará a la Historia por haber sepultado a la derecha. Por ridículo que parezca, se lo ha creído el muy iluso. No sabe que ha emprendido el camino que desintegrará al PSOE y, tal vez, a España. Por esto, sí pasará a la Historia.