SEMINFINALES DE ROLAND GARROS
Efe | Viernes 05 de junio de 2015
La lluvia y la noche aplazan la cita de Djokovic o Murray con el suizo.
Será la primera final del helvético en la arcilla parisiense y su segunda en un Grand Slam, tras haber ganado el Abierto de Australia de 2014.
Su rival saldrá del duelo entre el serbio Novak Djokovic, número uno del mundo, contra el británico Andy Murray, número 3.
El suizo de 30 años, que el año pasado cayó en París en primera ronda, se antepuso al calor de la pista central, donde se superaron los 30 grados, al público, muy activo en favor de su último compatriota, y a los potentes servicios de Tsonga.
"Ha sido una gran batalla, muy difícil físicamente, podía haber caído de los dos lados, con mucha intensidad. Es un día de mucho calor, diferente del resto del torneo y estoy contento de haber podido llegar a la final", dijo el helvético.
Wawrinka se mostró más sólido y, sobre todo, impuso su calidad en los momentos clave, frente a un Tsonga que fue incapaz de convertir las ocasiones de adelantarse. Solo rompió una vez el servicio de su rival pese a que dispuso de 17 ocasiones para hacerlo.
"Ha tenido muchas ocasiones de romperme el servicio, sobre todo en el tercer set. Contra Jo siempre son partidos difíciles, ha hecho un gran torneo", dijo el suizo, campeón júnior en Roland Garros en 2003.
"Son emociones fabulosas para mi. Jugar la final de este torneo que aprecio, donde gané el júnior, donde siempre hay un gran ambiente es algo excepcional", comentó.
Fue el suizo quien llevó la iniciativa en todo el partido, más ofensivo. Tras apuntarse el primer set, rompió el saque del francés en el primer juego del segundo, ventaja que mantuvo hasta el octavo, cuando impulsad por el público el galo igualó.
En el juego de desempate su servicio se mostró implacable para igualar el partido.
En la tercera, Tsonga echó el resto para tratar de adelantarse, pero no convirtió ninguna de las seis bolas de partido de que dispuso, por lo que la manga se resolvió en el juego decisivo, que en esta ocasión cayó del lado del helvético.
Muy mermados físicamente los dos tenistas, Wawrinka tuvo más sangre fría y experiencia. Rompió en el primer juego de la cuarta manga y mantuvo la ventaja hasta el final, pese a que Tsonga desperdició otras seis bolas de rotura.
La lluvia y la noche aplazan la cita de Djokovic o Murray con Wawrinka
El número uno del mundo, que busca en París alzar el único Grand Slam que no ha conquistado, dominaba dos sets a uno, 6-3, 6-3, 5-7 y 3-3, con servicio para el balcánico, tras 3 horas y 8 minutos de juego cuando el árbitro anunció la suspensión del duelo porque "se avecina una tormenta". Se jugará mañana a partir de las 11.00 horas GMT.
La suspensión llegó en un momento clave del partido, cuando la rivalidad entre el serbio y el número 3 del ránking estaba dando el resultado más brillante, cuando la grada sentía que cualquier cosa podía suceder.
El partido había recobrado vida después de que Djokovic se anotara fácil las dos primeras mangas jugadas con bochornoso calor, con un torbellino de tenis que se llevó por delante a Murray, invicto esta temporada sobre tierra batida.
Pero el tercer set, que parecía que sería el definitivo para que Djokovic rubricara el pase a su tercera final de Roland Garros, fue todo lo contrario. Murray aguantó los envites del serbio y, en el undécimo juego, en la primera bola de rotura que tuvo, se adjudicó el saque de su rival y, con él, la posibilidad de servir para anotare el parcial. Algo que hizo, alargando un partido que estaba ya amenazado por la noche.
Un riesgo que debió notar el número uno del mundo, que elevó su nivel y acosó al escocés en cada uno de sus servicios. Pero Murray salió respondón. Levantó un 0-40 en el segundo juego y rompió el saque de su rival en el siguiente.
Djokovic lo recuperó enseguida y, tras anotarse su servicio, volvió a disponer de dos bolas de quiebre en el sexto. Pero Murray se defendió de nuevo y en ese momento el partido se aplazó para el sábado.
Tras haber vencido en cuartos de final al español Rafael Nadal, su verdugo en seis ocasiones en Roland Garros, el serbio es el gran favorito para ganar el torneo.
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