POR 'LA SENTENCIA'
EL IMPARCIAL/Efe | Viernes 12 de junio de 2015
Por su obra 'La sentencia' sobre su enfermedad.
El escritor y periodista Santiago Castelo (Granja de Torrehermosa, Badajoz, 1948-Madrid, 2015), fallecido el pasado 29 de mayo, ha ganado el XXV Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma, con la obra titulada "La sentencia", que comienza cuando le anuncian que padece un cáncer.
En declaraciones a El Imparcial, el coordinador del premio, Gonzalo Santonja, ha querido resaltar que el premio se le ha concedido sin saber que el autor era Santiago Castelo por lo que hay que destacar dos cosas, por un lado el premio y la opinión que se tiene después de saber quién es el autor.
Ha explicado que el libro es estremecedor, muy sobrecogedor, pero a la vez muy sereno y con mucho temple. Santonja dice que "es una obra verdaderamente circular, porque escribir de la muerte viéndola venir con todas las diferentes caras con esa serenidad y temple yo no lo conocía".
"El libro La sentencia -continúa- me supone una sorpresa porque yo tenía a José Miguel Santiago Castelo como un poeta técnicamente perfecto pero no le conocía esta hondura y me parece una maravilla que se haya ido de este mundo dejándonos esta herencia".
Ha explicado que, posiblemente el último poema del autor de "Memorial de ausencias", que obtuvo el Premio Fastenrath de la Real Academia Española, publicado en 1978, que cierra la obra ganadora, "es un canto a la vida desde la muerte que se avecina, una maravilla que van a recibir los lectores a través del Gil de Biedma".
El escritor Juan Manuel de Prada, amigo de Castelo desde hace 20 años, a quien conoció en el diario ABC, ha definido al ganador como un hombre "extraordinariamente vitalista, de profundas creencias religiosas, que no ha tenido éxito por estar fuera de modas, un monárquico que se autodefinía como anarquista de derechas".
De Prada ha recordado que Castelo sostenía que "era el gran maldito" porque le había tocado vivir una estética cultural que no rimaba con su forma de ver el mundo y ha insistido en que su libro "es grande, no sólo porque cuenta la agonía con una mirada herida pero tranquila, sino también por cómo contemplaba la vida".
El accésit ha recaído en el novelista y ensayista Andrés Barba Muñiz (Madrid, 1975), por "El vientre de la ballena" que, según Santonja, tiene puntos de contacto y también grandes diferencias con el poemario de Castelo.
De acuerdo con el coordinador del galardón, que promueve la Diputación de Segovia, dotado con 13.000 euros, con un accésit de 2.000 euros aportados por Bankia, Barba realiza una crónica vital de su padre en un libro que "es de nostalgia y celebración, donde la vida se impone a la muerte".
El presidente del jurado y en funciones de la Diputación de Segovia, Francisco Vázquez, se ha referido a los cinco lustros que cumple el premio en memoria de quien, en su opinión, "vivió y amó" la tierra segoviana, hasta el punto de que quiso que sus restos mortales descansaran en Nava de la Asunción, donde se retirada a descansar.
Asimismo ha hablado de los importantes nombres de la literatura española que han estado vinculados con el jurado, como Rafael Alberti, Luis Rosales, José Manuel Caballero Bonald, Félix Grande, José Hierro, Francisco Pino o Víctor García de la Concha.
El jurado
En esta ocasión, además del coordinador del Premio, Gonzalo Santonja, también han sido jurados:
Luis María Anson, miembro de la Real Academia Española y presidente de El Imparcial.
Antonio Colinas, poeta, novelista, ensayista, traductor y periodista.
Juan Manuel de Prada Blanco, escritor, crítico literario y articulista español.
Carlos Aganzo, director del diario El Norte de Castilla.
Jesús García Sánchez, representante de la editorial Visor, que edita las obras ganadoras.
José Rodríguez, exdirector del Instituto Cervantes en Manila (Filipinas).
Ignacio Elguero, escritor y periodista, director de programa de RNE.
Fermín Herrero, poeta, ganador de la pasada edición.
Pere Gimferrer, poeta, prosista y crítico literario.
Actuando de secretario Emilio Lázaro y Francisco Vázquez de presidente.
En total, a este galardón considerado como uno de los más importantes de poesía en lengua castellana, han llegado a la final doce obras procedentes de España, Argentina, México y Cuba de un total de 938 presentadas desde 36 países.
Entre el elenco de ganadores del Gil de Biedma figuran Luis Javier Moreno, José Pérez Olivares, Juan Carlos Pérez Mestre, Antonio Hernández, Santiago Sylvester, Concha García, Esperanza Ortega Martínez, Diego Jesús Jiménez, José Luis Puerto y Fernando Quiñones.
Extensa y prolífica trayectoria
Subdirector del diario ABC, poeta y periodista, nació en Granja de Torrehermosa, Badajoz, España, el 11 de septiembre de 1948. Cursó el Bachillerato en Córdoba y en Madrid, ciudad a la que llegó en 1964 y donde compaginó los estudios con el trabajo en unos laboratorios. Más tarde, en 1968, inició los estudios de Periodismo en los que era titulado.
Un año después, con 21 años, ingresó en la redacción del diario ABC, publicación en la que trabajaba desde entonces. En 1972 obtuvo el premio Nicolás González Ruiz, otorgado al mejor expediente académico de las Escuelas de Periodismo de España. Posteriormente, en 1984, recibió el premio nacional de Periodismo Es Fogueró, concedido por sus crónicas estivales sobre Mallorca, publicadas en ABC.
Pese a su renombre como periodista, Santiago Castelo es más conocido por su poesía, actividad en la que ha sido reconocido por diversos premios. Desde que a los 19 años publicó su primer cuento enHoy, de Badajoz, sus versos han ido apareciendo en varias revistas literarias, como Poesía Hispánica,Batarro, Artesa, Bahía, La Estafeta Literaria y Cuadernos Americanos, de México.
En 1973 obtuvo el premio de poesía Hispanidad por su Meditación de Guadalupe. Le siguieron el premio nacional Gredos de poesía por La sierra desvelada, en 1980, y el premio Fastenrath de la Real Academia Española, en 1982, por Memorial de Ausencias, publicado en 1979.
Aparte de las obras citadas, ha publicado otros libros: un ensayo biográfico sobre Pedro de Lorenzo, en 1973; España: su inmediato futuro político, en 1975; Tierra en la carne", poemas, 1976; "Antología poética", 1979; y "Monólogo de Lisboa", en 1980.
En 1987 pronunció el pregón del Calvario de la Semana Santa de Huelva. El 11 de junio de 1989 tomó posesión de su plaza de académico de número de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes.
Vocal del Club Internacional de Prensa, desde 1991, recibió ese año el título de Duodécimo juglar en el transcurso de la clausura del IV centenario de la muerte de San Juan de la Cruz, celebrado en Fontiveros (Avila), pueblo del que fue nombrado hijo adoptivo.
El 12 de enero de 1993 fue galardonado con el Premio Nacional Julio Camba de Periodismo por el artículo Eran las once y media, hora habanera, publicado en el diario ABC, el 7 de noviembre de 1992.
En abril de 1993 participó en el homenaje realizado al poeta cubano, Gastón Baquero, celebrado en Salamanca, con la ponencia Gastón Baquero, un cubano universal. Un día más tarde participó en la Casa de América de Madrid, en un encuentro dedicado a explicar la vida y obra de la escritora cubana Dulce María Loynaz.
En junio de 1994, la Universidad Pontificia de Salamanca publicó el libro Celebración de la Existencia, un texto recopilatorio del homenaje que se había celebrado al poeta cubano Gastón Baquero, en la cátedra de poética "Fray Luís de León", y en el que aparecían textos de SantiagoCastelo, entre otros autores.
En julio de 1995, José Miguel Santiago Castelo participó en los Segundos Encuentros con la Poesía, celebrados en El Puerto de Santa María (Cádiz) y organizados por la Fundación Rafael Alberti.
En septiembre de 1996, Santiago Castelo fue elegido director de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes. En diciembre de 2000, Santiago Castelo recibió el Premio Martín Descalzo de Periodismo por su artículo El Papa bueno.