ANÁLISIS DEPORTIVO
Juan Maestre Muñoz | Martes 16 de junio de 2015
La Unión Deportiva Las Palmas y el Real Zaragoza se la juegan. Por Juan Maestre
Los canarios quieren volver a jugar en Primera División tras demasiados años en el ostracismo de la Segunda División. El fútbol le debe una a las Palmas tras lo que le sucedió la temporada pasada en la final del play-off frente al Córdoba. El gol del Córdoba en el descuento junto con la invasión de campo de la afición canaria fue dramática y privó a los canarios del ascenso a la Liga BBVA. Pero la Unión Deportiva de las Palmas lejos de hundirse está temporada volvió a creer en su fútbol y de la mano de uno de los mejores entrenadores de la Segunda División española, Paco Herrera, volvió a colarse por tercera vez consecutiva en la final de la liguilla de ascenso a Primera División.
La gran sorpresa de ascenso a Primera División de esta temporada está siendo el Real Zaragoza. Los maños obraron un milagro el domingo pasado eliminando al que para muchos era el mejor equipo de la Segunda División española, el Girona FC. El equipo zaragocista remontó en el estadio del Girona un 0-3 del partido de ida y consiguió la tan ansiada clasificación para la final del play-off de ascenso. Resulta curioso que el sexto clasificado de la jornada regular de la Liga Adelante vaya a jugar estos dos partidos de promoción. Pero el fútbol es muy caprichoso y los aficionados tenemos que alegrarnos de este nuevo formato de ascenso en donde el tercer, cuarto, quinto y sexto clasificado de la liga se juegan la última plaza de ascenso a primera. Muchos consideran que el Zaragoza no debería estar en esta situación, pero el fútbol es muy cruel con algunos equipos y maravilloso con otros.
La final del play-off será muy intensa tanto en el partido de ida como en el de vuelta. Los clubes que van a disputarla son como el día y la noche. La Unión Deportiva las Palmas es la efectividad y la precisión. Los canarios combinan la calidad y experiencia de grandes jugadores como “el mago de Arguineguín”, Juan Carlos Valerón, con el desparpajo y juventud de una de las que puede ser las grandes perlas del fútbol argentino, Sergio Araujo. Es un equipo diseñado para conseguir este ascenso que se lleva resistiendo durante tres años consecutivos. Por el contrario, el Real Zaragoza es un equipo diseñado para luchar que se clasificó para esta final de rebote, racaneando y especulando con resultados muy conservadores. Sus jugadores son luchadores natos dirigidos por el espíritu ganador de su genial entrenador Ranko Popovic. El entrenador serbio de Pec les ha llevado a las puertas de la gloria. La afición maña también se merece este soñado ascenso por todas las penurias sufridas en estos últimos años.
En fin, sólo pido una cosa para esta semana: que el miércoles llegue pronto, porque quiero disfrutar de esta eliminatoria en una época sin apenas fútbol profesional en España.
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