El Museo Reina Sofía muestra en Ree Morton. Sé un lugar, sitúa una imagen, imagina un poema un centenar de obras de la artista estadounidense a través de las que repasa la trayectoria artística, y breve, de uno de los nombres de referencia del arte de los 70, década reaccionaria contra el expresionismo abstracto de Pollock o Rothko, y materializada en el minimalismo o el conceptualismo, entre otros movimientos.
Su trabajo, cuenta el museo, se encuentra más próximo a las estrategias artísticas surgidas en torno al Pattern and Decoration, Fiber Art o a lo que la escritora y crítica de arte Lucy R. Lippard definió como “abstracción excéntrica”.
Si algo queda claro de la obra de Morton, fallecida en 1977 a los 41 años en un accidente de tráfico, es su interés por dejar constancia del lugar que habita o experimenta junto al uso de objetos y materiales cotidianos, a lo que se suma una exploración permanente del espacio, un tema fundamental en la segunda mitad del siglo XX, como demuestra la obra de artistas como Carl Andre, a quien precisamente el museo dedica una exposición hasta el 12 de octubre.
Aunque influida por el minimalismo, Morton pronto quiso desligarse de esta corriente para tratar “temas serios con ligereza e ironía, pero sin caer en la frivolidad”. Así fue, explica el museo, como logró distanciarse "de las visiones del arte que a su modo de ver se encontraban estancadas para emprender una serie de estudios fenomenológicos y cartográficos del espacio hasta 1974”.
Así pues, la racionalización del espacio es otra de las constantes en su trabajo, del que cabe destacar que gran parte se ha perdido, como insiste en señalar el Reina Sofía durante el recorrido de la exposición. De modo que contemplar la obra reunida se convierte en una experiencia más atractiva pues el visitante experimenta la sensación de encontrarse ante los restos que han sido conservados cuatro décadas después, como si se tratara de una suerte de hallazgo arqueológico contemporáneo.
Hay en la obra de Morton citas a la expresividad de los materiales orgánicos, así como a los signos y al primitivismo. Asimismo, es posible percibir su interés por las ideas y los conceptos, como constata en obras como Algo flota en el aire o Bozeman, montana, al igual que por la teatralización - véase la instalación A cada hombre concreto -, a la que también recurre en en la serie Regional pieces, en la que comenzó a utilizar el material plástico comercializado con el nombre de ‘celastic’, que le proporcionó "una nueva manera de emplear y reinterpretar un universo artístico en el que incorporar y manipular las palabras y las formas”.
Información sobre la exposición:
Lugar: Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini
Fechas: del 19 de mayo al 28 de septiembre
Horario: lunes de 10:00 a 21:00 horas / de miércoles a sábado de 10:00 a 21:00 horas / domingos y festivos de 10:00 a 19:00 horas
Entrada: 4 euros