PIDEN UN CAMBIO DE CICLO
Efe | Sábado 20 de junio de 2015
Las 23 integrantes de la selección española femenina de fútbol solicitaron el pasado viernes un cambio de mando.
La institución es la principal responsable del letargo en el que la disciplina ha permanecido los últimos 27 años bajo la tutela del mismo entrenador. En todo ese tiempo se reducen a tres las apariciones internacionales de la sección femenina de La Roja: dos Eurocopas (1997 y 2013) y un Mundial (2015).
El sueño más ambicioso de la mejor generación de futbolistas españolas se desmoronó el pasado día 17 en Canadá, el país donde el grupo capitaneado por la centrocampista gallega Vero Boquete deseaba "ganar el futuro" por todas las mujeres y niñas que merecen ser respetadas ante la decisión de jugar al fútbol.
Respeto es, precisamente, la reclamación que subyace tras el comunicado firmado por 23 jugadoras que pasarán a la historia por haber disputado por vez primera un Mundial absoluto, con dietas irrisorias de 40 euros al día y apartadas a menudo de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para no coincidir con sus homólogos masculinos.
"Ya vale de que jueguen con nuestras ilusiones y nuestros esfuerzos", recalcó una de las integrantes del combinado español.
En un comunicado emitido desde Toronto pocas horas antes de que la expedición regresara dividida en dos aviones a Madrid, las internacionales denunciaron las carencias de su preparación: "No ha sido la correcta, los amistosos inexistentes (el último data del mes de abril), la aclimatación escasa (viajaron cuatro días antes del debut), el análisis de los rivales y la forma de preparar los partidos insuficientes".
El batacazo deportivo -la selección española completó la primera fase como colista del Grupo E con un solo punto de nueve posibles cuando aspiraba a alcanzar al menos los octavos de final- precipitó primero la autocrítica y, después, la denuncia. "Esta ha sido la dinámica durante mucho tiempo", revelaron.
El futuro pasa, según sus peticiones, por el cese de Ignacio Quereda y su cuerpo técnico. "Creemos que se ha terminado una etapa", apuntaron las internacionales. "Si se pierde la confianza y no se es capaz de llegar a un grupo, es difícil alcanzar objetivos", agregaron.
Abierta una brecha insalvable entre las futbolistas -"las chavalas", que diría Quereda- y el seleccionador, el fútbol femenino debe replantearse también su presente para alejarse de discursos paternalistas.
"Queda mucho camino por recorrer y muchas puertas que abrir. Este es un gran momento para nuestro deporte, con muchos retos y sueños por delante y es responsabilidad de todos marcar el camino a seguir. Ver hacia dónde vamos y cómo lo hacemos", subrayaron las jugadoras.
Este nuevo sendero debiera ser trazado de la mano de los clubes.
En la Primera División conviven dieciséis equipos cuando se aconseja la reducción del número de participantes no solo para mejorar el nivel de la competición sino para facilitar la participación de la selección nacional en eventos como la Copa Algarve. Dos aspectos que un calendario tan condensado imposibilita.
La falta de competitividad de la liga femenina y la ausencia de retos internacionales con la selección es lo que precipita la huida de talento. Vero Boquete (Bayern de Múnich), Virginia Torrecilla (Montpellier), Natalia Pablos y Vicky Losada (Arsenal Ladies) son algunas de las futbolistas que la próxima temporada competirán en el extranjero.
Es allí donde ven multiplicada la exigencia y, con ella, su capacidad para competir física, técnica y tácticamente con las mejores jugadoras del mundo. Entre las diez más destacadas sitúa la FIFA a la centrocampista gallega, nominada al Balón de Oro en 2014 tras su excelente rendimiento en los Estados Unidos, Alemania y Suecia.
¿Por qué no encuentran su mejor nivel en La Roja? Quereda, "contento" tras la eliminación del Mundial, desconoce la respuesta.
Quereda: "No voy a dimitir"
"No voy a dimitir. Si volviera a hacer la planificación sería la misma. Lo único que nos ha fallado han sido los dos amistosos previstos, que a última hora Rumanía y Bulgaria dijeron que no. No se puede achacar la eliminación a no jugar dos amistosos", dijo Quereda, en la terminal 2 del aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez.
Tras la eliminación, y fechado en Canadá, las veintitrés jugadoras de la selección emitieron un comunicado denunciando las carencias en la preparación del Mundial y pidiendo "un cambio".
"No tengo nada que decir, serán ellas las que lo tengan que comentar. Yo no me he planteado ese problema. Me ha sorprendido y estoy bastante dolido con ese comunicado porque creo que no es cierto", declaró.
"La Federación no tiene nada que ver en este tema. Es una responsabilidad total y absoluta mía y la asumo con todas las consecuencias porque todo lo que he pedido y la planificación que he hecho se me han concedido. Si hay alguna culpa o un fallo soy yo, no la Federación ni Ángel María Villar", apuntó.
"El problema de la eliminación ha sido que no ha entrado la pelota. Si queremos echar balones fuera y buscar otra justificación, hacemos lo que queráis. Yo no me planteo nada porque no creo que las 23 jugadoras estén en esa dinámica", comentó Quereda, que habló sobre la condición física del combinado nacional.
"Nuestra condición física respecto a otras selecciones es inferior. La Federación no tiene nada que ver en eso y yo no entiendo nada. La responsabilidad es absolutamente mía", señaló.
Quereda desveló que ya ha hablado con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y que, al igual que él, está "preocupado y sorprendido" por el comunicado de las jugadoras.
"Hemos hablado por teléfono pero tendremos que sentarnos. Preocupado y sorprendido estamos todos porque siempre todo ha ido francamente bien, jamás ha habido ningún problema, y no haber pasado a segunda fase parece que ha sacado los truenos", expuso Quereda, que piensa seguir en su cargo si cuenta con la confianza de la Federación.
"No sé a qué acuerdo hay que llegar. La Federación tendrá que decidir si hace un cambio o no. Yo no tengo que luchar por nada, estoy a disposición de lo que quiera la Federación y lo que decida será lo correcto", comentó.
Quereda, que cumplirá 65 años el próximo mes de julio, aseguró, tras escuchar la pregunta de una periodista, que no tiene en mente jubilarse.
"¿Por qué hay que jubilarse? Cuando los cumplas tú lo haces, pero no es la tradición", manifestó.
Finalmente, Quereda hizo una valoración de la participación de España en el Mundial de Canadá y aseguró que no pasar a la segunda fase no ha sido un fracaso.
"El Mundial no ha sido un fracaso aunque no se han conseguido los objetivos previstos. Estoy decepcionado, con un sabor agridulce, porque el equipo algunos partidos los ha controlado en la primera mitad y en la segunda no lo hemos sabido concretar. En cuanto a la actitud y comportamiento, no hay ninguna pega", concluyó.
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