Vermeer, Zurbarán, Hopper o Botticelli han sido algunos de los artistas citados por los fotógrafos de moda Erwin Olaf, Michael Thompson, Tim Walker o Camilla Akrans, cuyas instantáneas forman parte de una exposición en el Museo Thyssen.
En Vogue like a painting han sido reunidas 62 fotografías de las miles que conserva el archivo de la revista de moda, y que vienen a demostrar la conocida influencia de la pintura en este género, como así se aprecia en la teatralidad, los claroscuros, los esquemas compositivos, la figuración o el tratamiento de las telas.
A citas expresas como las de La joven de la perla, de Vermeer, en una firmada por Erwin Blumenfeld en 1945 y otra por Erwin Olaf en 2013, se suman otras en las que se capta la influencia de un cuadro en concreto. Tal es el caso de Carmen como la Santa Isabel de Zurbarán, de Michael Thompson; obra pictórica que es posible contemplar en la exposición dedicada por el museo al maestro del Siglo de Oro.
Una buena fotografía es la que nos comunica un hecho, nos llega al corazón y hace que seamos distintos después de contemplarla. En suma, la que es eficaz. (Irving Penn)Es posible asimismo establecer una vinculación entre Stella Tennant, Eglingham Hall, de Tim Walker, y la languidez y ensoñación del prerrafaelismo, así como entre Clementine Keith-Roach, Stoke Park, del mismo fotógrafo, y El nacimiento de Venus, de Botticelli. Igualmente, el montaje permite encontrar una concordancia entre la figura mitológica de Las tres gracias y Una tarde encantada, Taormina, Sicilia, de Peter Lindbergh, así como entre Mujer sola, de Akrans, y una de las más conocidas pinturas de Hopper, Morning sun.
“Hay rastros de la pintura occidental por todas partes”, ha dicho este lunes Guillermo Solana durante la presentación de la exposición. A juicio del director artístico del museo, la muestra permite al espectador “jugar a las adivinanzas” sobre qué cuadro evoca cada fotografía, aunque este ejercicio se torna complicado en casos en los que la moda está ausente, como ocurre en dos naturalezas muertas fotografiadas por Peter Lindbergh y Grant Cornett.
El objetivo de la exposición, ha dicho su comisaria Debra Smith, es que los visitantes tomen su tiempo para observar el exigente trabajo llevado a cabo no solo por los fotógrafos, sino también por estilistas, peluqueros o maquilladores con la intención de “extraer las fotos del ruido de la tipografía, la publicidad y los textos” y apreciarlos, por tanto, como piezas de arte.
Pero además de citar lienzos concretos, las fotografías expuestas remiten a géneros pictóricos como los retratos de grupo británicos del siglo XVIII - captados por Cecil Beaton y Annie Leibovitz-, las escenas de playa -véase Barridas por la marea, de Patrick Demarchelier, que recuerda a Sorolla - o escenas de caza como las pintadas por Goya traídas a la memoria por instantáneas como Lily Donaldson y Acquittal Wheeler, de Mario Testino.
Información sobre la exposición:
Lugar: Museo Thyssen
Fechas: del 30 de junio al 12 de octubre
Horario: del 30 de junio al 13 de septiembre de martes a sábados de 10:00 a 22:00 horas y lunes y domingos de 10:00 a 19:00 horas / del 15 de septiembre al 11 de octubre de martes a domingo de 10:00 a 19:00 horas.
Entrada: 7 euros.