Los Lunes de El Imparcial

Carlos Poveda: El gabinete del alquimista muerto

NOVELA

Domingo 05 de julio de 2015

Destino. Barcelona, 2015. 521 páginas. 20,90 €. Libro electrónico. 9,99 €

Por Jorge Pato García



¿Conoces a tus vecinos? Parece que esta es una de las preguntas que nos lanza el autor tras leer esta novela. Saber el grado de conocimiento que tenemos sobre nuestros linderos, en una sociedad cada vez más ínterconectada al mundo virtual y desconectada del mundo real, es algo que nos rondará la cabeza al terminar este libro. Pero no es algo nuevo, ni propio de estos tiempos, a inicios del siglo XX veremos que también ocurría.

Estamos en el París de 1904, donde parecen coexistir dos realidades extremas desligadas por completo. Por un lado, el lúgubre barrio de Pigalle y el bohemio de Montmartre. Los bajos fondos de la ciudad y la zona de artistas que buscan sobrevivir con sus creaciones, muchos de ellos denostados en su momento y, como suele suceder en estos casos, elevados al Olimpo de las artes después de su muerte. Barrios en los que las sustancias que hacen evadirse de la realidad inundan los cuerpos y las vidas de estos habitantes de lo más bajo de la ciudad.

Por otro lado, están las grandes avenidas, los bulevares, el verdadero París que asombra a los visitantes por el porte señorial de los edificios que albergan a las clases acomodadas, solamente con el aspecto artísticos, refinado y suntuoso de las fachadas podemos intuir lo que hay en su interior. ¿Cómo pueden hallarse conectadas estas dos realidades? No puede ser factible que estos extremos sociales puedan tener el más mínimo punto de tangencia, más aún si tenemos en cuenta que aparentemente viven en dos urbes distintas.

Pero un acontecimiento nos sumergirá en toda esta vorágine social. Monsieur Bonancieux aparece muerto en su piso de la elegante Avenida Montaigne, alguien ha segado su vida rebanando su cuello. Al realizarse las primeras investigaciones y procederse al registro de la casa del finado se encuentra un hallazgo que sorprende a todos, incluyendo a sus vecinos, un laboratorio de alquimista, donde Monsieur Bonancieux trataba de encontrar la piedra filosofal.

A partir de este momento y en una composición absolutamente coral de personajes, se irá tirando del hilo hasta descubrir conexiones con aficionados y expertos en esoterismo y artes ocultas. Así, entrarán en escena personajes de esos barrios que aparentemente no podían tener nada en común con los de la Avenida Montaigne.

Con este marco del crimen cometido, Carlos Poveda nos paseará por ese París de la Belle Époque, llevándonos de un lugar a otro con las descripciones necesarias para que podamos caminar junto a los protagonistas en esta búsqueda del asesino, que a pesar de ser el punto de inicio de la trama, acaba convirtiéndose en el fondo del resto de historias que se cruzan.

Y, por supuesto, que después de ver el comportamiento de los vecinos de Monsieur Bonancieux cabe retornar al principio de este texto y formularnos la pregunta: ¿Conoces a tus vecinos?