Busca hacer su propia historia a los 23 años con los que desembarca en Madrid. Por Diego García
Como el advenimiento de Rafa Benítez, el aterrizaje de Danilo en Chamartín reproduce un escenario de oasis, de armisticio, de intervalo entre guerras. Con la negociación de salida amortiguada del mito y la renovación-refriega del capitán moral ocupando los roles protagónicos y contaminantes del resto de parcelas, la presentación del lateral derecho monopolístico de la Canarinha, que impulsó el proyecto de Julen Lopetegui a los cuartos de final de la Liga de Campeones, ofrecía un sabor inocuo. El contexto, en este caso, resultaba ineludible. Sin embargo, aunque el nombre e informes del futbolista recién llegado no cortejan a la masa ni anestesian los huracanes mencionados, no cabe infravalorar el movimiento del Real Madrid, en una reproducción simétrica del relevo de entrenador.
Arriba a la capital el peón más rutilante del panorama internacional en el flanco diestro, si se atiende a la edad -23 años-, peso de la mochila que porta -curtido en el ritmo continental y campeón de la Libertadores 2012 anotando el gol decisivo en aquel Santos liderado por el talento silvestre de Neymar y Ganso- y margen de aprendizaje -sobre todo en la fase de repliegue, como ya le sucediera a Marcelo-. El caso es que Florentino Pérez trató de no volver a perder la pieza ilustre de la pesca en la región -como ya ocurriera con Alves, Filipe Luis o Maicon- y sobre la espalda de este exuberante carrilero disfrazado de lateral, que pasó del desborde en el extremo a retrasar su plaza con el desembarco Europeo, luce la responsabilidad de atender el aura de los especímenes elegidos, dotados de lucidez técnica, solvencia física, lectura de juego y toque de balón desde la cueva. Los elementos que mezclan para convertir una pieza en elemento estructural de un proyecto.
Bajo la impía ola de calor, en torno a 600 aficionados -que cantaron a De Gea de manera sistemática- y el paraguas de la presión inherente al cargo, a la plaza y al monto de su llegada -31,5 millones de euros- arrancó el versátil Danilo su saludo oficial en la sala de prensa del Santiago Bernabéu. Antes, el madatario madridista recalcó que "queremos a lo mejores jugadores, a los que ambicionan hacer historia y llega un hombre con el que querían contar los mejores de Europa".
"Me he sentido muy emocionado, pisar este campo es un sentimiento único”, avanzó el internacional brasileño para entrar en harina a continuación: "La competencia es buena para el club y (Carvajal, recién renovado y Arbeloa) son dos jugadores internacionales, muy competitivos y el que más gana con esto es el Real Madrid".
Cuestionado por el peso del club al que llega y la suma desembolsada, que le convierte en el defensor más caro de la historia merengue, Danilo explicó que “me siento muy bien valorado y muy orgulloso porque sé el esfuerzo que ha hecho el club y voy a demostrar el por qué de esa inversión, con paciencia y tranquilidad”. "Quiero adaptarme lo más rápido posible al estilo y exigencia del club, y también al día a día y a Madrid”, recalcó.
"Me gusta que me exijan. Me gusta trabajar mucho. Para mí es fácil hacer lo que pida el entrenador, ya sea a nivel ofensivo o defensivo. No voy a tener ninguna dificultad", añadió.
El carrilero, heredero del perfil de Roberto Carlos, precisó que su lesión de tobillo que le apartó de la Copa América "ya está lista", ha regateado parangones con otras figuras cariocas, como Dani Alves: "Es un compañero de Selección y un amigo pero yo soy el futuro Danilo del Real Madrid".
"Para todos los laterales brasileños Cafú es una referencia, está entre mis ídolos. Pero no me suelo comparar con ninguno porque tengo mis propias características especiales y únicas. Yo quiero ser el futuro Danilo del Real Madrid. No quiero comparaciones con otros jugadores. Trabajo mucho para ser único",
Antes de abandonar su primer contacto con el "entorno" de su nuevo equipo y eludir pronunciarse por la intensiva tormenta de cuestiones sobre Casillas y Ramos, el 23 madridista argumentó que la temporada sin Liga, Copa ni Champions "ha sido un año atípico porque el Real Madrid siempre gana y lo volverá a hacer la próxima temporada, porque es un club que vive de los títulos”.