“Ahora en común” es el nombre de una nueva plataforma de izquierda que, pese a su nombre, nace como alternativa a Podemos. De hecho, aglutina a los críticos de esta formación y a destacados miembros de la casi extinta Izquierda Unida, como Julio Anguita o Alberto Garzón. Este último ha intentado hasta la saciedad acercarse a Podemos, recibiendo como respuesta de Pablo Iglesias una solicitud de adhesión a sus siglas, sin condiciones.
Empiezan a aflorarle a Pablo Iglesias unos tics de autoritarismo propios de la “casta”, pero de la casta leninista, así como algunos comportamientos caciquiles de la peor ralea. Este pasado jueves, sin ir mas lejos, conseguía que se demorase un avión para que él pudiera votar en la Eurocámara y, de paso, reembolsarse una jugosa dieta por desplazamiento. Y en su partido, ha laminado a los críticos cerrándoles la puerta de una primarias que exige para otros pero que, por lo que parece, para Podemos no valen.
Se desconoce el efecto que pueda tener “Ahora en común” aunque si se toman como referencia los resultados municipales de plataformas similares en Madrid, Barcelona o La Coruña, Pablo Iglesias tiene razones para estar inquieto. Y por añadidura, Pedro Sánchez, cada vez más convidado de piedra de una izquierda alejada del viejo PSOE.