CRÓNICA RELIGIOSA
Rafael Ortega | Domingo 12 de julio de 2015
Una vez que han entregado su sede por edad, sirven al pueblo como lo que son: sacerdotes.
¿Con cuántos buenos obispos pastores se habrá encontrado el Papa en su viaje a Bolivia, Ecuador y Paraguay?. Seguro que con muchos que cumplen perfectamente con el papel encomendado. Otros, algunos, habrán dado más de un codazo físico, para estar junto a Francisco, pues les habrá importado más la fotografía que su grey.
Aquí en el viejo continente pasa lo mismo y “pastor apacienta tus ovejas” es olvidado, incluso cuando ya jubilado el pastor, tiene más oportunidades de cuidar al rebaño. Por eso quiero, en esta crónica semanal, significar la importante labor de muchos de nuestros pastores, que una vez que han entregado su sede por edad, sirven al pueblo de Dios, como lo que son y nunca han dejado de ser: sacerdotes.
Traigo aquí el ejemplo de José Sánchez, que desde su jubilación, reside en su pueblo natal Fuenteguinaldo, diócesis de Ciudad Rodrigo y provincia de Salamanca. Monseñor Sánchez fue obispo de Sigüenza –Guadalajara desde noviembre de 1991 a abril de 2011. Con anterior y durante otros casi doce años fue obispo auxiliar de Oviedo. Sacerdote desde 1958, fue también capellán de emigrantes en Alemania durante 20 años. No podemos olvidar su excelente labor como Secretario General de la Conferencia Episcopal Española y como Presidente de la Comisión de Medios de Comunicación Social de la misma Conferencia.
Pues bien, ahora Don José ayuda al párroco de su pueblo como un sacerdote recién llegado a su localidad natal. Con la misma ilusión y con el mismo empeño que cuando empezó con los emigrantes españoles en Alemania, pues no ha olvidado su labor de pastor y ha pasado página a sus ochenta años de días difíciles y complicados en la Conferencia Episcopal,
donde tuvo buenos alumnos que han seguido sus enseñanzas.
Don José es un gran sacerdote y es un obispo que sabe bien lo importante que es estar presente en los momentos difíciles o alegres de sus parroquianos con sus buenos consejos o con su ejemplo diario. En estos meses de cierto relax, cuando muchos de nuestros obispos tomen unos días de merecidas vacaciones, les invitamos a que no se olviden de los que ya gozan del júbilo, por edad, y que reflexionen sobre la necesidad que tiene, que tenemos, el rebaño de buenos pastores que guíen por la buena senda. Gracias.
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