Opinión

Las sociedades amaestradas

LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS

José Antonio Ruiz | Viernes 17 de julio de 2015
Lo preocupante no es que unos perturbados se propongan derrocar al Rey, sino que consigan derrocar a España.

¿Hispania? ¡Bien! Siempre y cuando no entremos en detalles de sus extravagancias, o sea. Y Catalonia, ni te cuento.

El Caudillo de la triste quijada ha venido a Zarzuela a besarle el anillo a S.M. Y de paso le ha advertido a Felipe, que como no le dejen «desconectar de España», del cortijo ibérico no va a quedar en pie ni la Real Fábrica de Tapices.

Cameron se está pensando levantar la veda a la caza del zorro que prohibió Blair. Pero Mariano insiste en dar una respuesta arriólica «proporcionada» al desafío, que por lo que veo consiste en joderles el fin de semana a los abogados del Estado obligándoles a montar guardia en la garita, con el CETME a cuestas, como si fueran centinelas del acuartelamiento de ‘El Goloso’, por si acaso ataca el enemigo por sorpresa, «al alba y con tiempo duro de Levante», como diría Trillo con su florida retórica castrense.

En la acera de enfrente, algunos de los colegas de profesión que acostumbran a vivir en las trincheras y padecen de tensión alta, pecan justamente de lo contrario, y no se cansan de incitar al presidente para que le eche huevos y envíe la División Acorazada ‘Brunete’ al Palau de la Generalitat.

Con un panorama tan desolador, al abajo firmante, que no entiende de bandos, sólo le resta claudicar a la resignación y aceptar que esta España nuestra tan tremendista no tiene remedio, pues solemos ser tan viscerales para todo, que tan pronto pecamos por exceso que por defecto, acostumbrados a topar en vez de a pensar, o a pensar, a lo sumo, con los pies, como dice Valdano.

Este cronista nunca busca halagar sensibilidades, sino agitarlas. Pero de ahí a andar siempre enarbolando el rifle de combate como algunos compañeros de oficio con los que sólo comparto oficio y nada más…, me parece un dislate.

Digo yo, compadre, que lo mismo no procede ni una cosa ni la otra, aunque más me inclino a pensar que, en lugar de limitarse a dar por sentado que «no habrá independencia de Cataluña», Rajoy debiera enviar a Barcelona a José Coronado, caracterizado de malote, para que les dejase claro al rey Arturo y a sus secuaces que «no habrá paz para los malvados»…

…Ni tampoco liga española para el Barça, después de que los cuatro candidatos que se disputan la poltrona del club-partido se hayan declarado una tregua para firmar a ocho manos un manifiesto conjunto que incluye el compromiso, gane quien gane, de seguir poniendo el Camp Nou al servicio de la ensoñación independentista.

Día llegará que tendremos que enviar verificadores a ‘Catalunya Über Alles’, como los que ahora visitan las plantas de uranio de Irán y hacen la vista gorda para no fastidiarle a Obama el reportaje en el Vanity Fair.

Sociedades amaestradas. Movimientos cívicos. La política sin políticos viene a ser como un circo sin payasos, dicho sea en tono de guasa pero con todo respeto, pues no está la carpa patriótica como para tomar la función muy a risa.

Las hojas del calendario Pirelli que tiene mi vecino mecánico colgado de una escarpia del taller, conforme se entra, según se mira al foso para no caerse en el agujero, a mano derecha…, amarillean como los dedos de Hannibal, el líder del ‘Equipo A’, que acostumbraba a encender un cigarro puro como los de Fidel para celebrar el éxito de la última misión llevada a cabo por la brigada de mercenarios más irreverentes que ha pasado por TV desde la supresión de la carta de ajuste y el advenimiento de la Mama Chicho Tutti Frutti.

Los años pasan. Los tiempos cambian. Pero hay esperpentos, más allá del celuloide y del espectro visible, que permanecen inmarcesibles, al margen de las épocas y de las modas pasajeras, y que consiguen mantener intacta su esencia primigenia aunque sean rebautizados como los mitos, para asegurar su reactualización.

Hoy se llama ‘populismos’ a lo que en la Europa de entreguerras se conocía como ‘fascismos’. Entonces se adoraba al Duce y ahora le soban el lomo a los cabreros libertadores de la Complutense, mientras los pocos pastores de verdad que todavía sobreviven al desarrollismo desaforado, siguen ejerciendo su noble oficio caminando desorientados por las cañadas reales del cortijo rojo, ignorando que hay más corderos mansos que balan en la urbe que ovejas descarriadas en su ganado.

La instantánea de Pablo tumbado como un surfista sobre la tabla del escenario del mitin-sermón que el otro día dio en Vallecas, con sus incondicionales sobándole la coleta…, ha traído a este cronista de imaginación enfermiza el recuerdo de la imagen onírica de un sanador de almas milagrero, de cuando las Hurdes, que recorría los pueblos de la España profunda prometiendo curar a los afligidos de todas las lacras del cuerpo, de la mente y del alma, a cambio de la voluntad.

El ayuntamiento capitalino de Carmena, con el silencio mudo de Carmona, estudia crear una tasa para el turismo y otra para los cajeros, y se propone cambiar el nombre de las calles de Madrid que le suenen a franquistas. Y lejos de conformarse con semejantes gilipolleces, ha puesto en marcha una web fascista pagada con dinero de los contribuyentes para señalar con el dedo las informaciones de los periodistas que les sean adversas. Versión Original se llama la cafrada totalitaria, que tampoco es cuestión de exagerar, pues tiene mucho más de imbecilidad que de amago nazistoide. No dan para más. Mientras no derriben campanarios, mejor será que se diviertan si así son felices.

Claro que poco o nada se puede esperar de un país que se ha pasado la semana pendiente de saber si Sara Carbonero le pedía la excedencia a Paolo Vasile y hacía la mudanza a Oporto con su portero, o se quedaba en Madrid en verano, haciendo compaña a los Rodríguez y a seguir narrando las crónicas florentinas.

La fuga de El Chapo del penal del Altiplano va a quedar reducida a una broma, al lado de la estampida que algunos que yo me sé vamos a protagonizar como España siga así. No vamos a molestarnos ni en despedirnos de la afición, como Casillas, no vaya a ser que vuelva Lopera.

Bastante divertimento tenemos ya con el ministro Montoro, que ahora nos anuncia en plan primicia que la serie ‘Juego de Tronos’ rodará su próxima temporada íntegramente en España. Y lo hará –asegura Cristóbal-, no sólo por la magnífica escenografía de nuestro país, sino también por los incentivos fiscales que se ofrecen a la producción.

El abajo firmante es más de alta costura Yves Saint Lauren que de chándal adidas. Pero de tanto vérselo enfundado a Castro y a Maduro, acabaré cogiéndole más ojeriza que Josemi Rodríguez Sieiro.

La sonda ‘New Horizons’ ha conseguido llegar a las estribaciones de Plutón. Y este cronista, vida mía, nunca ha estado tan cerca de la Luna.

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