Sociedad

Crónica religiosa: La defensa de la vida por encima de todo

En la FRONTERA

Rafael Ortega | Domingo 19 de julio de 2015
La Ley del aborto fue aprobada este jueves. Por Rafael Ortega

También el jueves, y antes del trámite parlamentario, dos autorizadas voces de la Iglesia española como la del arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, Carlos Osoro, y la del secretario general y portavoz de la misma, José María Gil Tamayo, expresaron su opinión sobre el tema. El primero, en los Cursos de Verano que celebra la Universidad Complutense en El Escorial, manifestó que “en la defensa de la vida no hay argumentos secundarios” y recordó que “Jesucristo llegó al mundo a traer vida y no muerte”. Para la vida no hay argumentos secundarios, o se defiende o se hace otra cosa distinta”.

Por su parte, Gil Tamayo, durante la presentación, también el jueves, del Encuentro Europeo de Jóvenes, que se celebrará del 5 al 9 de agosto en Ávila, recordó a Santa Teresa de Jesús para hablar de la reforma de la Ley del Aborto: "Qué tiempos más recios que una madre en esa corta edad, y optar por la vida”. También el Portavoz se hizo eco de las palabras de San Juan Pablo II en su primera visita a España: “Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente”. El secretario general de la CEE pidió coherencia a los diputados:” Si los principios son variables según las modas, habría una despersonalización que no casa con el ejercicio noble de la actividad política”.

También el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, que estuvo presente en la rueda de prensa, dijo que la Iglesia “afirma el sí a la vida, el sí al amor”. “Es un camino abierto, que es bien sólido, realizable y que muchos jóvenes que viven con una fortaleza y alegría grande este sí a la vida y sí al amor”.

Y terminamos esta Crónica Semanal con la triste noticia del asesinato de un sacerdote. La policía Nacional ha detenido en Sevilla a un hombre como presunto autor de la muerte a cuchilladas del vicario parroquial de San Isidoro, Carlos Martínez Pérez. El sacerdote falleció a consecuencia de las heridas producidas por un cuchillo de grandes dimensiones. El sacerdote era tío de la mujer del presunto asesino. Descanse en paz, don Carlos, un cura muy querido en la capital hispalense.

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