Opinión

Libro político

Agapito Maestre | Miércoles 22 de julio de 2015

Me dice un lector que escriba sobre mi último libro. Le digo que primero lo lea y luego hablamos de él. Mientras llega ese día, les reitero a ustedes lo que he hecho en otro lugar: he escrito un libro titulado "Podemos. Carta a Coralina Bescansa" (Ediciones del Orto-Clásicas). Fui a firmar, o sea a vender, unos cuantos ejemplares el último día de la feria del libro de Madrid. Tuve suerte y se agotaron los pocos que llevó el editor a su caseta. La pregunta más repetida de los que se acercaban a echarle un vistazo era sencilla: "¿Está usted a favor o en contra?" Mi respuesta siempre iba envuelta en una sonrisa cínica, filosófica, en cierto modo, dolorosa, porque terminaba alzándome de hombros sin atreverme a responder con la contundencia que se me exigía. La cuestión para mí no era nueva y, lejos de parecerme trivial, me perseguía desde que acabé el libro y lo mandé a varias editoriales de relumbrón; todos los editores me hicieron la misma pregunta que mis posibles lectores: “¿Estás a favor o en contra?” Y yo, como en la feria, no sabía qué responder y, cuando al fin me atreví a decirle a uno de esos editores que "sí", que era muy interesante lo que esta gente estaba planteando, me contestó malhumorado que "no", que él quería un libro "cañero" contra los de Podemos; probé, más tarde, con otro editor y le dije lo contrario, a lo que me respondió con displicencia: que ya había muchos libros en contra de Podemos, o sea que tampoco le interesaba.

Cuando, al fin, he logrado publicar mi libro con alguien que parece interesarle más la ciencia que la ideología, los periodistas interesados en la cosa pública me hacen, otra vez, idéntica pregunta: “¿Estás a favor o en contra?” La cosa es un poco más compleja que optar por un sí o un no, trato de razonar con los profesionales de los medios de comunicación, pero, apenas inicio el argumento, me dejan con la palabra en la boca y salen a escape con la cantinela: "aclárate", así me dijo una periodista cercana al poder, " y "si les das caña, seguro, te llevo a mi programa de televisión." La cosa política está calentita... La propaganda política lo inunda todo. ¡El fanatismo político se extiende por toda la sociedad! He llegado a pensar que mucha gente compra libros no para leer, discutir, aprender y disfrutar, sino para tirárselo a su adversario a la cabeza... Ya entiendo, aunque me ha costado, porqué se vende más los libros de tapas duras que blandas...

No obstante, estoy seguro de que hay personas normales, ciudadanos capaces de escuchar con sosiego que algunos libros políticos se escriben con voluntad de comprensión política. Existen estudios políticos que no son tomas de posición política, sino intentos de entender el origen, desarrollo y asentamiento de Podemos en la democracia española. Es lo que he intentado yo; antes que juzgar, criticar o prescribir, trato de estudiar el alojamiento de Podemos en el devenir de la democracia española. No enjuicio la moralidad de la ideología de Podemos, ni hago retratos psicológicos de sus dirigentes y menos evalúo sus fuentes de financiación, sino que alumbro las vías que pudiera abrir o cerrar este partido político a la política española. No es neutral, sin embargo, este libro de filosofía política; pone en evidencia los motivos y las razones de Podemos en el tablero político nacional y, de paso, intenta influir con argumentos para que afinen sus objetivos, porque el autor no separa fácilmente el saber de la política de la propia "acción" políticas.

En todo caso, querido lector, no espero mucho de mis dotes pedagógicas... El fracaso de mi libro está asegurado. Recibiré leña por todas partes, de la derecha y de la izquierda, pero no descarto alguna caricia de mis lectores más sensibles. Me conformo. Una caricia es más que suficiente en un país, España, donde quien escribe, como decía mi tío Manolo, se proscribe.