Lunes 27 de julio de 2015
El Eurotúnel tiene problemas con la inmigración ilegal. Su empresa gestora reclama al consorcio franco británico que supervisa su funcionamiento una indemnización de 9,7 millones de euros por los perjuicios que originan los inmigrantes irregulares que tratan de pasar a Inglaterra.
Eurotúnel aduce -con toda la razón- que las interrupciones de trenes a causa de inmigrantes que intentan subirse a ellos de cualquier modo o el aumento del coste de la seguridad son factores que inciden negativamente en el desarrollo del tráfico ferroviario entre Inglaterra y Francia. Este es sólo un ejemplo más de cómo el drama de la inmigración ilegal no es algo exclusivo de Italia o España y que puede afectar por igual a cualquiera de los 28 estados miembros.
Europa está fracasando en materia migratoria. A nadie escapa que encontrar soluciones eficaces y que satisfagan a todos es casi imposible, pero la imagen que lleva tiempo dando la UE es de todo punto impresentable. Se reacciona a golpe de acontecimientos, y siempre por parte de los países directamente afectados -Italia de manera especial, que es quien más lo sufre en Lampedusa-. Por si esto fuera poco, el tema del reparto de cupos puede estar sirviendo de efecto llamada, tal y como denuncia Reino Unido. El caso del Eurotúnel no es aislado; dentro de muy poco pueden empezar a verse en otros ámbitos los efectos de un problema para el que no parece haber soluciones.
TEMAS RELACIONADOS: