Editorial

Los empresarios catalanes contra la secesión

EL IMPARCIAL | Martes 28 de julio de 2015
Creer que la Generalitat va de farol al lanzar su órdago secesionista es un craso error. Con una estrategia a veces más solapada y labor de zapa, y en otras ocasiones más abierta y directa, el Gobierno que preside Artur Mas no tiene la menor intención, sino todo lo contrario, de cejar en su delirante empeño de imponer una secesión de una parte de España. Y ello pese a que quienes abogan por la ruptura es una minoría de ciudadanos. En ese error han caído los empresarios catalanes que acaban de entonar un mea culpa en toda regla a través de Josep Bou, presidente de Empresaris de Catalunya.

El señor Bou ha reconocido que, a pesar de todas las señales, ni él ni sus compañeros han reaccionado porque “no pensaban que el independentismo iba en serio”. Siempre confiaron, ha admitido también, en que “en el último momento hubiese un acuerdo”. Un acuerdo que ahora es prácticamente imposible, pues, como ha señalado con absoluta claridad Josep Bou, el Ejecutivo de Artur Mas lo que quiere “es saltarse el marco legal”. Igualmente ha denunciado que en Cataluña ha habido durante tres décadas un trabajo a conciencia de adoctrinamiento en la educación y en los medios a favor de la secesión.

Como nunca es tarde si la dicha es buena, bien está que los empresarios catalanes se den por fin cuenta de algo que era evidente. No vamos a reprocharles que hasta el presente lo que hemos padecido ha sido un ejemplo de cobardía social, y ahora alegan un curioso y débil argumento para ello, y han tratado de quitarse de en medio pensando que la solución vendría del Gobierno central con una especie de mágico acuerdo, cuando lo que pretende Artur Mas es absolutamente innegociable y rechazado por la inmensa mayoría de los españoles, incluida una mayoría de los propios catalanes, que se dio a sí misma una Constitución donde la cuestión es diáfana, y contra la que Artur Mas y su socios quieren atentar. Esperemos que los empresarios catalanes, ahora que han comprendido que el dislate secesionista va en serio, asuman su responsabilidad y desempeñen el papel de protagonismo social que les corresponde. El propio Josep Bou ha dicho que su labor es explicar que la secesión sería “una tragedia para la convivencia en Cataluña”. Explicarlo y, añadiríamos, obrar en consecuencia. No queda un minuto que perder para que se pongan manos a la obra sin titubeos. Va en serio.