Sociedad

Crónica gastronómica: Vitheras, viticultores heroicos asturianos

CRÓNICA GASTRONÓMICA

Rafael Anson | Jueves 30 de julio de 2015
Los vinos heroicos son cada vez más cotizados. Por Rafael Anson

La persona que ha dedicado parte de su vida a descubrir y recuperar viñas olvidadas y, en ocasiones, viñedos heroicos, es Carmen Martinez, que forma parte del Consejo de Investigaciones Científicas (CSIC).

Comenzó sus estudios en Galicia y los continuó en Asturias, donde ha recuperado uvas olvidadas y heroicas como albarín blanco y negro, verdejo negro o moscatel de grano menudo que, actualmente, evolucionan y crecen en Asturias.

Además, ha contribuido junto a su familia, sobre todo con su sobrino Carlos Ron, a enriquecer el mercado con unos vinos singulares bajo el nombre de Vitheras.

Los viñedos de Vitheras (Viticultores Heroicos Asturianos) están situados en laderas de las montañas asturianas, donde se ha cultivado la vid desde tiempos inmemoriales –según consta hasta el momento, desde 1566, nuestro Siglo de Oro, según documentos consagrados en la antigua casa familiar de los propietarios–.

En las últimas décadas, la familia decidió recuperar estos antiguos viñedos con el objetivo no solo de ofrecer un vino único y de la máxima calidad sino también de compartir la historia y tradición, que a lo largo de muchas generaciones se fue transmitiendo de padres a hijos, de abuelos a nietos.

Hoy se puede disfrutar de un vino blanco y uno rosado. El primero de ellos, Vitheras blanco 2014, elaborado con albarín blanco y un pequeño porcentaje de moscatel de grano menudo, se caracteriza por su color amarillo pálido, limpio y brillante. Presenta una gran intensidad aromática en nariz, con notas frutales a manzana, pera, melocotón y cítricos.

Tuve la oportunidad de probarlo el otro día en un gran restaurante de pescado y marisco y comprobé que combina, extraordinariamente bien, con gambas, cigalas, o langostinos, al igual que con unas almejas a la sartén o con un rodaballo al horno. Este blanco está muy conseguido y es comparable a algunos de los grandes vinos blancos españoles.

En cuanto al rosado, Lucía Vitheras, elaborado con verdejo negro, albarín negro y mencía, destaca su color piel de cebolla limpio y brillante, su intensidad aromática y buena acidez. Muy afrutado en nariz, con predominio de los aromas a frutos rojos, frambuesa y caramelo de fresa.

Espero que los muchos y maravillosos restaurantes asturianos que existen, no solo en el Principado sino en toda España y el extranjero, incorporen en el futuro estos vinos a sus cartas, para que los clientes puedan degustar la extraordinaria cocina local en armonía con los vinos que se elaboran en esas tierras.

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