El actor estadounidense protagoniza junto a Clara Lago la producción española Extinction. Por Laura Crespo
Es inevitable. Matthew Fox (Pensilvania en 1966) ha sido durante mucho tiempo la cara visible de una de las mayores revoluciones del audiovisual en el último año. El actor estadounidense lideró como Jack Shepard a los ‘perdidos’ que cambiaron para siempre el modo de entender la ficción televisiva. Desde entonces, la calidad, el seguimiento, la internacionalización y el impacto en la cultura popular de las series sólo ha ido ‘in crescendo’ y es inevitable que, cinco años y muchos trabajos después, la creación de J.J. Abrams siga muy presente en su carrera. Sin embargo, dice Fox que es “mucho más feliz” ahora que Perdidos no le ocupa “siete u ocho meses de cada año”.
Si durante seis temporadas aprovechaba los veranos para escaparse de la isla, ahora dedica sus días “a vivir”, según confiesa, y leer los proyectos que le llegan. Ha sido un español, Miguel Ángel Vivas (Secuestrados, 2010), el último en sacarle de esa rutina gracias a un guión que, según cuenta Fox, atrapó a su hija de 16 años. Fue ella quien terminó de convencerle para aceptar. Desde entonces, un primer café con Vivas y el resto del reparto -Jeffrey Donovan (Hitch, El Inercambio), la española Clara Lago (Tengo ganas de ti, Ocho apellidos vascos) y la niña Quinn McColgan-, una historia de redención a la que hincar el diente y un rodaje en Budapest. El resultado es Extinction, un thriller postapocalíptico que encierra bajo una gruesa capa de nieve y unos efectos especiales poco comunes en producciones patrias, un drama de personajes en el que Fox se luce con el arco dramático de su personaje, Patrick.
Tras un prólogo inquietante, rodado con cámara rápida y frenética, la película sitúa al espectador nueve años después de que una infección convirtiese a gran parte de la humanidad en criaturas salvajes y sin intelecto. Patrick, Jack (Donovan) y la pequeña Lu (McColgan) sobreviven con la idea de ser los únicos tres humanos vivos sobre la Tierra y cargan con un hecho traumático del pasado que separó irremediablemente a los dos adultos. Cuando las circunstancias que les llevaron hasta allí reaparecen, se verán obligados a enterrar viejos fantasmas.
A pocos días del estreno, Matthew Fox respondió así a las preguntas de El Imparcial: