ÓPERA
Alicia Huerta | Jueves 06 de agosto de 2015
Con Marc Rosich como director escénico y Francesc Prat como director musical.
El estreno mundial de 4 Carmen, una versión contemporánea a “cuatro manos” de la popular obra del compositor francés, se saldó anoche con el aplauso unánime del público, a quien la ópera plantea el reto de abrirse a una reflexión con innumerables preguntas y posibles respuestas de contenido especialmente social. Los compositores y libretistas responsables de esta visión renovada de la trágica historia de odio, amor y muerte que Bizet imaginó en nuestro país aportan a la obra sus personales puntos de vista, su particular forma de mirar a Carmen y, quizás, de intentar comprenderla. Tan ambicioso y arriesgado proyecto, empezó a gestarse el pasado invierno durante un taller de creación organizado por OBNC en el Teatre Lliure, en el que se reflexionó sobre “qué era Carmen”.
Marc Rosich, uno de los jóvenes directores y dramaturgos más reconocidos actualmente, ha sido el encargado de juntar a ocho dramaturgos y compositores - todos ellos entre la veintena y la treintena - hasta dar lugar a esta nueva ópera que cuenta con cuatro piezas diferentes y que acaban constituyendo un "retablo ecléctico". La primera de las piezas, “Pasión, muerte y dolor”, la firman Lucas Peire y Marc Artigau; de la segunda, “Carmen Aux Enfers”, son autores Mischa Tangian y Helena Tornero; la tercera se titula “Restaurante Carmen” y es obra de Carles Pedragosa y Jordi Oriol, mientras que la última es “Autopsia” y ha estado a cargo de Clara Peya y Marc Angelet.
Interpretada en un ambiente placido e íntimo, el que proporciona un escenario tan especial como el claustro del Palacio de Peralada, el público, en todo caso, no se ha visto “obligado” únicamente a reflexionar de manera trascendental, ya que el espectáculo, entendido como un juego teatral y musical, desprende asimismo claras y refrescantes notas de humor. En conjunto, la nueva forma – o formas – que se proponen a la hora de mirar a los ojos de la mítica y fatal Carmen consiguen que el respetable se haga, es cierto, muchas preguntas, pero sin dejar por ello de ser, al fin y al cabo, la ocasión para disfrutar de una velada deleitable. Porque, por otra parte, el trabajo de estos jóvenes artistas ha sido pensado para captar la atención de todos los públicos, ampliando los horizontes del género, a la vez que intentando demostrar que los límites de la ópera quizás todavía no se han alcanzado. Que no se sabe hasta dónde pueden aún llegar.
En este sentido, el director del Festival, Oriol Aguilà, recordó que a lo largo de sus 29 años de historia se han representado numerosas versiones de Carmen, pero que "con 4 Carmen se replantea la ópera dentro del ópera y con gente joven, con una propuesta fresca, diferente", acorde, según él, a la voluntad de "crear, que es lo que da sentido al Festival". Y, por su parte, Rosich ya había calificado el espectáculo, durante su presentación el pasado mes de julio, de "ópera que quiere ir más allá, una apuesta para ver cuáles son las fronteras del género y un experimento que busca las esencias de la ópera". A la vez que ya entonces admitía que era por completo consciente del "reto arriesgado en el que en una hora y media los mismos 5 intérpretes de manera esquizofrénica viven en cuatro poéticas totalmente diferentes y deben saltar de una a la otra".
Ellos, los intérpretes, la soprano Marta García Cadena, el barítono Nestor Pindado y el tenor Toni Viñals, han contado con el acompañamiento musical de Alfredo Armero al piano y de Álex Rodríguez al violoncelo, dirigidos por Francesc Prat. Y todos, han sido premiados por el público que asistía anoche al estreno mundial de esta coproducción del Festival Castell de Peralada, Ópera de Butxaca y Nova Creació (OBCN), que viajará a Berlín el próximo 7 de noviembre y que días después, el 27 y el 28 de ese mismo mes, podrá verse en el Claustro del Art Santa Mónica de Barcelona.
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