Miércoles 26 de agosto de 2015
No deja de ser cierto, aunque, según los casos, la balanza se inclina en uno u otro sentido, lo que Enric Morera, dirigente de Compromís y presidente de las Cortes valencianas, ha expresado en su cuenta de Twitter, tras la detención de su hija: “Los hijos nos dan muchas alegrías y a veces algún disgusto”. Igualmente, resulta enternecedor que haya salido en defensa de su hija achacando su comportamiento a una actitud “solidaria” y recalcando que “es buena estudiante y sacrificada” y que se siente “orgulloso” de ella. Pero, después de lo sucedido, no se trata de manifestar obviedades ni de sacar la vena de “padre coraje”.
La hija de Enric Morera fue detenida en un control rutinario de la Policía con siete bolsas de anfetaminas y una considerable cantidad de marihuana cuando se dirigía con unos amigos al festival Rototom Sunsplash de Benicàssim. La joven dijo a los agentes que la droga no era suya, sino de un conocido que le había pedido que se la entregara, tras previo pago de cincuenta euros, a otra persona. Luego, según ha explicado Morera, su hija le confesó que había dicho eso por nerviosismo, pero que la droga era para consumo propio, la de sus amigos que iban en el vehículo, y otros con los que se encontrarían en el festival. De lo cual deduce Morera que su hija se hizo cargo de la droga para “exculpar” a sus amigos.
Aunque, finalmente, quizá porque a la fuerza ahorcan, Morera reconoció que tanto su hija como quienes viajaban con ella, “tendrán que responder y asumir su responsabilidad”, no debe pasarse por alto la primera reacción del líder de Compromís que trató de cuestionar a la Policía, señalando que podría tratarse de una especie de trampa policial, por ser su hija, y que tenía que ver con detalle todo lo sucedido. Esto no solo es echar balones fuera, sino desacreditar a las Fuerzas de Seguridad es un inadmisible recurso de la izquierda radical, como hemos visto hace poco en el escandaloso caso del violento activista Alfonso Fernández Ortega, “Alfon”, miembro del grupo radical los “Bukaneros”, elevado a los altares por IU, Podemos y afines, empeñados en proclamar que “Alfon” no llevaba la bolsa con la bomba de fabricación casera el día de la huelga general del 14-N de 2012, con la intención de colocarla en un Banco una vez abierto al público, sino que la Policía le tendió una trampa.
Ante lo sucedido y las inaceptables declaraciones de Morera, el socialista Ximo Puig, presidente de la Generalidad Valencia gracias al apoyo de Compromís, no solo no le ha pedido ni siquiera la más mínima explicación, sino que le ha mandado mensajes de ánimo a Morera, con “el aliento de todos los que os respetamos y queremos”. Parece que el PSOE no ha elegido precisamente, y no solo en la Comunidad Valencia, los mejores compañeros de viaje.
Compromís, que apoyó que se suspendiera el concierto del cantante judío Matisyahu en el festival -que contó con la inestimable participación de Juan Carlos Monedero-, considera que el Rototom Sunsplash es “un espacio de reflexión, paz y solidaridad”. Ahora se comprende que la hija de Morera se adelantará ya en el camino en la “solidaridad”, y que ella y sus amigos se dirigieran al festival bien pertrechados para la “reflexión”.
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