TRIBUNA
Alieto Guadagni | Viernes 28 de agosto de 2015
Nadie ignora que la humanidad enfrenta una situación ambiental crítica, como bien lo ha expresado el Papa Francisco en su última Encíclica. El desafío que enfrenta la humanidad no solo es grave sino que es global, porque afecta todo el planeta, debido a las emisiones contaminantes de CO2 que han venido creciendo peligrosamente en las últimas décadas. Esta amenaza ambiental global, requiere una solución global con compromisos de todas las naciones. Preservar nuestro planeta de los eventuales daños del calentamiento global, que ya comenzaron a sentirse en nuestro país afectando, por ejemplo la disponibilidad de agua por el retroceso de los glaciares andinos al mismo tiempo que aumentan las inundaciones en el Noroeste, exigirá un gran compromiso de toda la humanidad. La meta es exigente, ya que requiere que dentro de 20 años deberíamos estar emitiendo un 30 por ciento menos de CO2 que hoy, esto exigirá numerosas acciones de modificación del actual patrón de consumo de energía, deforestación y prácticas agrícolas. Tengamos presente que, como dentro de 20 años la población mundial crecerá en 1400 millones de habitantes y además el PBI mundial será el doble del actual, se trata de reducir las emisiones contaminantes por unidad de PBI en nada menos que un 65 por ciento.
Si los argentinos acordamos actuar a partir de ahora con más sensatez ambiental, deberíamos participar en las próximas deliberaciones, convocadas por Naciones Unidas en el mes de diciembre en Paris, con una propuesta concreta que propicie la expansión de las nuevas energías limpias, y también de las tradicionales como la hidroelectricidad; tengamos presente que el abundante potencial energético de nuestros grandes ríos ha sido aprovechado al día de hoy menos de la mitad. Nuestra propuesta debería incluir un programa concreto de iniciativas de mayor eficiencia energética; las propuestas de este programa deberían, por lo menos incluir estas acciones: (I) Modernización y expansión del transporte público urbano, extendiendo iniciativas como el Metrobús a todo el conurbano de Buenos Aires y las grandes ciudades del interior del país. (II) Rehabilitación y modernización del ferrocarril de cargas y de pasajeros. (III) Nuevas normas técnicas para mejorar la eficiencia en la utilización de combustibles por parte de los camiones, autos y otros rodados. (IV) Normas técnicas que apunten a una mayor eficiencia en la utilización de la energía en la industria manufacturera. (V) Propiciar artefactos eléctricos que ahorren energía. (VI) Nuevos códigos de edificación urbana que alienten la construcción de edificios e instalaciones que ahorren energía. (VII) Normas tributarias y crediticias que estimulen el ahorro de energía.
Señalemos que nuestra propuesta deberá será presentada por este gobierno que ya está concluyendo su mandato en diciembre, ya que por lo ya acordado en Naciones Unidas se espera que sea presentada antes de fines de setiembre, es decir dentro de pocas semanas. Pero el caso es que el compromiso final recién será decidido por el nuevo Presidente que asumirá el día 10 de diciembre, ya que la Convención de Paris concluirá el día 11 de diciembre. No nos queda mucho tiempo para definir una propuesta nacional que exprese nuestra voluntad colectiva, es decir que incorpore los aportes de los sectores científicos, las instituciones académicas y las asociaciones que cuidan el medio ambiente. Esto exige que sin demoras nuestra Presidenta encare este compromiso nacional y convoque ya a estos sectores y también a los partidos políticos para elaborar nuestro aporte al esfuerzo global, que ella presentara en setiembre, pero cuya definición final deberá ser decidida por el nuevo Presidente, al día siguiente de haber asumido su mandato el día 10. Este será su primer acto en el escenario internacional. Esperemos que la voluntad política de cuidar la Tierra para nuestros hijos pueda expresarse en un gran acuerdo nacional que supere la división entre oficialistas y opositores, ya que todos vivimos en la misma Casa Común como bien dice el Papa