Nacional

Mas y Junqueras se escudan en el victimismo tras el escándalo de CDC

ANTE EL ESCÁNDALO POR UN PRESUNTO CASO DE CORRUPCIÓN EN CDC

EL IMPARCIAL/Efe | Sábado 29 de agosto de 2015
Y acusan al Gobierno de atacar a Cataluña.

Los candidatos de Junts pel Sí celebraban un acto electoral en la noche del viernes, cuando cundía el escándalo por los registros de la sede de CDC, una de las formaciones políticas que integran la plataforma, y el victimismo fue la nota dominante en la defensa de su causa. Así actuaban en respuesta a las "amenazas" del Estado y a los que auguran que Cataluña se romperá. Se trataba del primer acto de precampaña de la formación y miles de personas, muchas de ellas con banderas 'estelades', se han congregado hoy el paseo de Lluís Companys en Barcelona, en el monumento del Arc de Triomf.

En el acto intervinieron el líder de ERC, Oriol Junqueras; el presidente catalán, Artur Mas (CDC); el cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva; el cantautor Lluís Llach; la expresidenta de la ANC Carme Forcadell y el presidente de Súmate, Eduardo Reyes, entre otros miembros, en un escenario en el que estaban presentes prácticamente todos los integrantes de la lista, aunque faltaba la expresidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals.

Romeva ha denunciado que llevan días recibiendo "gritos y amenazas": "Mientras los gobiernos de Europa nos miran, el de España nos amenaza", ha sentenciado.

Por su parte, el presidente de la Generalitat y número 4 en la candidatura de Junts pel Sí, Artur Mas, ha respondido a quienes aseguraban que antes se rompería Cataluña que España, que "Cataluña ni se rompe ni se romperá, sino que está dando una lección de unidad".

Con esta alusión a las palabras del expresidente del Gobierno José María Aznar, Mas ha querido ilustrar que la lista de Junts pel Sí es la demostración de que, en su opinión, el independentismo puede salvar cualquier obstáculo.

"Ahora nos dicen que es imposible que ganemos y que no tendremos mayoría. Pues se volverán a equivocar: el 27S ganaremos y tendremos la mayoría. Y lo haremos bien, muy bien", ha recalcado.

Mas ha obviado el "caso Torredembarra" y los registros de hoy en la sede de CDC y Catdem, la fundación del partido que lidera, pero ha aprovechado para criticar el "silencio, menosprecio, amenazas, estrategia del miedo, juego sucio o querellas" que, en su opinión, ha utilizado el Estado desde que empezó el proceso soberanista.

Por su parte, Oriol Junqueras hainsistidoenlaestrategiavictimistaestamañanaenunaentrevistaparaRAC 1.EllíderdeERCynúmero 5deJuntspel Sí ha subrayado el "compromiso incuestionable"deEsquerra enlaluchacontralacorrupción y ha pedido a lasotrasfuerzasquehanconfluidoenlacandidaturaindependentista que demuestren este compromiso "con hechos" y sean "transparentes".

La Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil registraron ayer la fundación Catdem y el despacho de su administrador, en la sede de CDC, por orden de un juez que investiga si cobró comisiones ilegales de la constructora Teyco a cambio de obras públicas en ayuntamientos controlados por este partido.

"Está claro que hay corruptores, corruptos que se corrompen y quien sólo está interesado en la lucha contra la corrupción en determinados momentos y nosotros no somos ni corruptores, ni corruptos, ni personas interesadas sólo en luchar contra la corrupción en algunos momentos", ha asegurado.

Junqueras ha considerado que hay personas que quieren sacar "rédito político" de la corrupción y que son, precisamente, "los primeros que tienen miembros acusados y condenados" por casos de corrupción. "Quien más lecciones dan son los que menos las deberían dar", ha subrayado.

Pese a defender el trabajo y la integridad de "la inmensa mayoría de los jueces", el candidato de Junts pel Sí ha destacado que en el sistema judicial español hay "distorsiones" que "preocupan", como puede ser que la Fiscalía "esté absolutamente centralizada y bajo las órdenes directas del Gobierno español".

Todo ello, en medio de las críticas de las formaciones que no concurren en la plataforma de Juntos por el sí, y para las que el independentismo forma parte de una estrategia para ocultar la corrupción.