Sábado 31 de mayo de 2008
El ordenador del guerrillero “Raúl Reyes” sigue desvelando secretos inestimables para la lucha contra el terrorismo. La última e inquietante constatación arrojada es la existencia de vínculos claros entre las FARC y ETA. La guerrilla colombiana, extremadamente debilitada tras las últimas muertes y deserciones de algunos de sus líderes más importantes, pretendía atentar en nuestro país contra el vicepresidente Francisco Santos, el ex presidente Andrés Pastrana y otras personalidades como la embajadora colombiana en España, Noemí Sanín. En los correos, que datan de 2003 y que fueron enviados por “Alfonso Cano”, el nuevo máximo dirigente de las FARC, se menciona a “los amigos de ETA”, a quienes los terroristas colombianos habrían pedido ayuda para llevar acabo sus atentados. Además, en el ordenador de Reyes también se han encontrado informaciones que desvelan que ETA tiene importantes bases de operaciones en México y Venezuela. Parece ser que un nutrido grupo de etarras se entrenan en la selva venezolana junto a miembros de las FARC.
Desde que Francia se avino a cooperar con mayor firmeza en la lucha contra ETA, los terroristas se han visto obligados a buscar nuevos santuarios donde refugiarse. Latinoamérica y, especialmente, Venezuela ha sido el lugar elegido para muchos etarras, que se aprovechan de la tolerancia, al menos tácita, que el régimen chavista tiene para con ellos. A nadie puede extrañarle que Venezuela sea un paraíso de tranquilidad para los etarras desde el momento en el que el mismo ordenador de Reyes desvelaba, que, al parecer, el Gobierno de Hugo Chávez ha ayudado económicamente a la guerrilla narco-terrorista. Sin embargo, oficialmente las relaciones entre nuestro país y Venezuela son buenas, tal y como insiste, al menos, el Ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Es más, Hugo Chávez siempre se ha mostrado públicamente dispuesto a colaborar con las autoridades españolas en la lucha contra las plataformas que ETA está creando en su país. Lamentablemente, los hechos han ido en dirección opuesta a sus palabras. Así, Chávez no ha tenido reparo en nacionalizar a etarras para evitar su extradición a España y, de ser ciertas las informaciones hechas públicas esta semana, tampoco está demostrando un gran interés en actuar en defensa de su ‘amigo’ español, poniendo trabas al terrorismo que campa a sus anchas en territorio venezolano. Ante estas informaciones, es necesario que Moratinos de explicaciones públicas –y es deber de la oposición el exigírselas. En la pasada legislatura, el Presidente y el Ministro de Exteriores se mostraron partidarios de vender armas a Chávez. No obstante, el resultado de “amistades tan peligrosas” va dejando en evidencia la política del Gobierno.
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