La Galería Carracci del Palacio Farnesio de Roma ha sido restaurada por primera vez en su integridad. Las salas decoradas con frescos pintados por los hermanos Carracci – Annibale y Agostino - entre el siglo XVI y XVII abren este jueves tras 18 meses de trabajos de conservación.
El palacio, cercano al río Tíber, fue construido a partir de un diseño de Antonio da Sangallo el Joven, aunque luego fue ampliado por Miguel Ángel, quien se encargó de añadir la cornisa y el cuerpo central, cuya verticalidad rompió con el monopolio de la horizontalidad propia de las construcciones palaciegas del Renacimiento.
La restauración ha sido llevada a cabo a partir de la colaboración de la embajada de Francia en Italia, ubicada en este edificio, el Ministerio italiano de Bienes Culturales y el mecenazgo de la organización privada World Monuments Fund encargada de la protección del patrimonio mundial, que ha contribuido con 800.000 euros.
Un total de 35 personas ha participado en los trabajos realizados en la galería, de 20 x 6 metros, decorada con frescos de temas mitológicos que se encontraban dañados por “infiltraciones, fisuras y oscurecimiento de los pigmentos”, explica la embajada francesa en un comunicado.
A la limpieza de la galería se ha sumado la que concierne propiamente a los murales, que habían sido tratados en la segunda mitad del siglo XVII por el pintor italiano Carlo Maratti, cuya contribución ha sido respetada. Si bien, los estucos han sido sometidos a una revisión más profunda. “El hallazgo del estuco original en buen estado de conservación ha permitido que las paredes recuperen su luminosidad primigenia”.
Entre otros descubrimientos figuran diseños e inscripciones como firmas, fechas, retratos o bocetos. “Se ha procedido a conservarlos como muestra del proceso creativo de la decoración de la galería”.
Los días 19 y 20 de septiembre, el Palacio Farnesio abrirá gratis y sin reserva a quienes quieran contemplar el resultado de esta restauración.