TRUCÓ VEHÍCULOS DIESEL PARA EVITAR LAS REGULACIONES MEDIOAMBIENTALES
Efe | Martes 22 de septiembre de 2015
Trucó casi medio millón de vehículos para evitar regulaciones medioambientales.
Los problemas legales y de imagen del Grupo Volkswagen han empezado a multiplicarse en Estados Unidos, con la apertura de varias investigaciones tras la revelación de que el fabricante alemán trucó casi medio millón de vehículos diesel para evitar las regulaciones medioambientales. Con casi toda seguridad, el presidente del Grupo Volkswagen así como los principales directivos de la compañía se verán forzados a comparecer ante alguno de los comités del Congreso para explicar el fraude perpetrado y ofrecer públicamente disculpas en suelo estadounidense.
La Oficina del Fiscal General de Nueva York, Eric Schneiderman, dijo a Efe que, junto con otros estados, está iniciando una investigación sobre las acciones del Grupo Volkswagen.
También este martes, varios medios de comunicación locales dijeron que el Departamento de Justicia ha abierto una investigación penal sobre las acciones de la compañía, que el viernes aceptó las conclusiones de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de que durante años trucó sus vehículos con un software fraudulento.
Fuentes consultadas por el periódico The Wall Street Journal señalaron que la división de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Departamento de Justicia ha asumido la investigación penal. El subdirector de Relaciones Públicas del Departamento de Justicia declaró Efe no poder "confirmar o negar" la existencia de dicha investigación contraVolkswagen. "Como materia de política, no realizamos comentarios sobre investigaciones", añadió el portavoz de Justicia.
Pero las palabras pronunciadas por la fiscal general asistente del Departamento de Justicia, Leslie Caldwell, en un discurso pronunciado en Nueva York, anticipan que las autoridades estadounidenses están dispuestas a que Volkswagen se enfrente a todo el peso de la ley. En su discurso, pronunciado en una conferencia anual sobre investigaciones internacionales, Caldwell dijo que "imputar a la entidad corporativa e imponer una multa u otras condiciones impersonales, simplemente no es suficiente, en la mayoría de las circunstancias, para castigar totalmente y, lo que es más importante, disuadir la mala conducta corporativa".
Quien sí ha informado del inicio de procesos contra el fabricante alemán es el Congreso estadounidense. El presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, el republicano Fred Upton, informó este lunes que en las próxima semanas el organismo llevará a cabo una vista sobre el fraude cometido por Volkswagen.
"El público estadounidense se merece respuestas y garantías de que esto no pasará de nuevo. Tenemos la intención de conseguir esas respuestas", afirmó Upton.
La apertura de estas investigaciones supone que la pesadilla de Volkswagen en Estados Unidos sólo acaba de empezar y que la imagen del principal fabricante de automóviles del mundo sufrirá gravemente en el proceso.
Polémico trucaje
El engaño en las mediciones de emisiones perpetrado por Volkswagen en millones de vehículos pasó desapercibido durante años, hasta que un grupo de investigadores de la Universidad de Virginia Occidental (EEUU) y el Consejo Internacional del Transporte Limpio (ICCT) descubrieron el fraude.
La investigación se inició en 2013 como parte de un proyecto "para evaluar las emisiones" en circunstancias reales de operación de los vehículos ligeros diesel en Estados Unidos. Para ello, los investigadores realizaron pruebas de emisiones en tres vehículos: Volkswagen Jetta, Volkswagen Passat y BMW X5.
Los investigadores afirmaron que en las pruebas, que se realizaron en rutas con cinco características diferentes de conducción, desde urbanas hasta rurales, las emisiones de óxido de nitrógeno del Jetta fueron entre 15 y 35 veces superiores a los límites establecidos por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de EEUU.
En lo referente al Passat, las emisiones fueron entre 5 y 20 veces superiores, mientras que en el caso del modelo de BMW, las emisiones estuvieron dentro de los parámetros de EPA. Sin embargo, las emisiones de los vehículos de Volkswagen cuando el automóvil estaba estacionario se situaban en los límites de las normativas.
La información obtenida por los investigadores sobre las discrepancias fue remitida en 2014 a las autoridades estadounidenses, tanto a la EPA como a la Agencia de Protección Medioambiental de California, que iniciaron sus propias investigaciones.
Según los investigadores, la única respuesta a estas discrepancias es el software que hoy en día está instalado en todos los vehículos para controlar el funcionamiento de sus motores.
El software detectaría cuando el vehículo está siendo probado para determinar sus emisiones y activaría un ciclo del motor que reduce las emisiones de óxido de nitrógeno, un gas que es responsable del humo y contaminación de las ciudades.
Los investigadores no saben si el software detecta la falta de movimiento del volante o la desconexión del sistema de control de tracción, dos circunstancias que se producen cuando los vehículos son sometidos a pruebas estacionarias de emisiones.
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