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Solana advierte de que rompiendo la legalidad, Cataluña no será parte de la UE ni de la OTAN

BORRELL: "CATALUÑA SALDRÁ DEL PROCESO DE MAS DIVIDA, MELANCÓLICA Y FRUSTRADA"

Daniel Villagrasa | Miércoles 23 de septiembre de 2015
Borrell cree que "saldrá del proceso más dividida".

Desde la publicación del libro “Las cuentas y los cuentos de Cataluña”, el socialista Josep Borrell se ha convertido en azote de la deriva secesionista del nacionalismo catalán. Este martes ha participado en un encuentro en Madrid junto a Javier Solana donde, según ha explicado, es “más fácil hablar de lo que pasa en Cataluña” que en la propia Cataluña.

Borrell se ha referido al veto de la televisión pública catalana, TV3, en la que se suspendió, en el último momento una presentación del libro, y también a librerías catalanas en las que se niegan a venderlo. “Es como el crucifijo en las películas de vampiros”, ha bromeado.

“Cataluña tiene un gravísimo problema democrático con sus medios de comunicación públicos”, ha sentenciado el socialista catalán, que considera que la comunidad ha caído en un “realismo mágico” en el que “los hechos no importan”.

En su opinión, el separatismo ha sido inducido en la sociedad catalana, ya que “los sentimientos no crecen en los árboles”. “Hay una parte de irreductibles, pero otros son sobrevenidos”, ha dicho, a los que han convencido no por emoción sino por la razón. Por eso es importante desmontar los mitos del nacionalismo catalán para ver qué hay de verdad en el “memorial de agravios” que se esgrimen desde la Generalidad.

Hasta hace poco, ha asegurado, el nacionalismo era “hegemónico, pero no mayoritario”. Una sociedad con “el 45% o más” de ciudadanos a favor del separatismo “no es viable”, ha dicho, por lo que se ha de enfrentar el problema, reformar la Constitución y votar de nuevo, “todos los españoles”, para que “los agravios emocionales se subsanen”.

Cataluña saldrá de este proceso propiciado por Artur Mas “divida, melancólica y frustrada”, ha sentenciado, debido a las mentiras que se vierten sobre la sociedad desde el lado separatista.

En este sentido, Borrell ha insistido en lo que han reiterado las autoridades europeas: en caso de proclamación de independencia, Cataluña debería pedir la admisión en la Unión Europea y ésta tendría que ser aprobada y ratificada por todos los Estados miembros. Algo que no ocurrirá, ya que muchos países de la Unión tienen problemas parecidos y no van a consentir que la región más rica se vaya “porque quiere escapar de la solidaridad interterritorial”. Hasta entonces, la aplicación de todas las políticas europeas quedarán suspendidas en ese territorio.

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