El coloso lisboeta, vigente campeón de la Liga lusa, ha desembarcado en la capital española con el firme propósito de arrancar vigencia a su pedigree continental. Busca extrapolar el dominio en el balompié doméstico para propulsar su depauperado bagaje continental actual, que tocó su techo en el amargo desenlace de la campaña 2013-14, en la que cayó en la final de la Europa League en los penaltis ante el Sevilla, amén de caer también en el último peldaño de la copa portuguesa y ceder el campeonato nacional en la última jornada. Jorge Jesús, el arquitecto de la reconstrucción, dimitió en junio pasado para firmar por el Sporting, enemigo íntimo, al día siguiente.
El club que capta, nutre y exporta talento de la altura de Ángel Di María como modus operandi se encuentra inmerso en una transición que pasa por superar la eliminación en la primera fase de la Liga de Campeones pretérita -última plaza en el grupo de Mónaco, Bayer Leverkusen y Zenit de San Petersburgo-. Su victoria inicial en Da Luz ante el Astana (2-0) remarca la incertidumbre en la confrontación europea que trata de esconder el discurso público del Benfica a su llegada al Vicente Calderón. Comparecieron el delantero estrella Jonas Gonçalves -ex del Valencia- y el técnico, Rui Vitória, que sufre sobre su espalda el peso de la responsabilidad que supone el lavado de cara de un gigante que ha olvidado su vitola.
Arrancó su análisis el ex preparador del Vitória de Guimaraes -que arrancó la Copa del Benfica en 2014- remarcando el leitmotiv de su declaración, definiendo primero al oponente al que espera indigestar la cena, y resaltando el orgullo propio en segundo término: “Muchas veces en Portugal nos referimos a la agresividad en el sentido de intensidad, no de mal tono, y el Atlético es un equipo difícil, muy competitivo, difícil de ganar y de hacerle gol, pero tenemos conciencia del rol del adversario y estamos preparados para eso”. “Nos van a crear problemas pero nosotros también jugamos y tenemos una noción clara de esto”, explicó.
“Sólo sabiendo muy bien el valor del adversario podremos poner nuestras armas y enfrentarlos. Nosotros tenemos respeto por ellos pero ellos también tienen que tenernos respeto porque somos un club de gran magnitud y de dimensión europea”.
Cuestionado por la dificultad que arrastra su entidad para desempeñarse con solvencia fuera de casa, el entrenador argumentó que “no hay una barrera psicológica porque nuestro objetivo está claro: vencer”. “No significa esto una falta de respeto para el Atlético, pero acabaremos por marcar goles fuera y ganar fuera, eso llegará, por lo que no me preocupa, y mañana es un partido diferente, de Liga de Campeones, en el que nosotros queremos los tres puntos aunque tengamos la visión clara de que va a ser difícil”, apuntó para zanjar el asunto señalando que “hay que ir partido a partido y, por eso, hay que centrarse en el de mañana”.
“El Benfica tiene la grandeza de traspasar las fronteras”, proclamó al ser preguntado por la influencia del presumible lleno de este miércoles. “El hecho de que vengan miles de aficionados y se llene el campo tiene un significado enorme y esto hace que nos esforcemos por darles alegrías”, avanzó para recalcar que “sabemos que aquí estamos en minoría, como estarán ellos en Lisboa, donde estará lleno el estadio, pero esta es la cara del Benfica y cómo es este club”.
Pasó entonces a serle enumerado el ilustre currículum colchonero en sus citas continentales en la ribera del Manzanares. Reaccionó Rui Vitória de manera vehemente: “No quiero responder si me valdría un empate. Los datos reflejan el respeto que tenemos que tenerle como equipo fuerte que son, pero para ganar mañana hay que tener tres elementos: disponibilidad total de la plantilla, y la tenemos completa y con una intensidad total; la concentración ha de ser máxima en todos los minutos del partido, y quiero que los jugadores se sientan cansados no a nivel físico sino psicológico; y lo tercero es la inspiración”. “Sobre ésto tenemos un grupo de jugadores que pueden ser determinantes y estas tres cosas serán definitivas en el partido para cualquiera de los dos equipos”, sentenció.
Antes de abandonar el saludo oficial en territorio comanche, el técnico autografió su mensaje de club para la audiencia española pivotando sobre la valoración reclamada de Gonçalo Guedes, la nueva perla ofensiva de las aguilas. “No quiero individualizar pero tiene la calidad para jugar, como la tienen todos los que jueguen”. “Tenemos jugadores que empiezan ahora sus carreras y este caso traslada un mensaje de futuro, de esperanza para todo el club, y que significa que aquellos que trabajen y tengan la calidad dispondrán de la oportunidad de jugar”, remachó para dirigir el último entreno de los suyos antes de la batalla en pos de la primera plaza del grupo.
Jonas: “El objetivo es ganar porque sabemos que con los puntos de casa no basta”
“Jugué contra el Atlético con el Valencia, cuando jugamos la semifinal de la Europa League, y marqué pero tuvimos un recuerdo malo”, avanzó el delantero brasileño referencia del balompié luso. “Ahora vuelvo con el Benfica y me centro en el partido y en intentar hacer gol, en la noche de mañana, que será una noche muy bonita para jugar al fútbol”.
Se mostró conciso el punta cuando le fue nombrado el apellido de su competidor por el pichchi del ejercicio pasado -“Ellos tienen grandísimos jugadores que todo el mundo conoce y Jackson es un goleador muy fuerte”-. Sin embargo abrió el foco para expresar su visión de la empresa a afrontar: “Mañana tenemos un partido grande. Sabemos cómo el Atlético en casa es muy fuerte, presionan mucho y tienen un contragolpe muy rápido, pero hemos entrenado hoy, hemos visto vídeos y estamos preparados”. “Sabemos que son muy fuertes en casa pero estamos preparados y nuestro objetivo es ganar porque en Champions League es importante para pasar de ronda”, concluyó.
Revoloteó, de nuevo, la “barrera psicológica a domicilio” y el delantero explicó, en tono seguro, que “el partido es difícil y al jugar fuera se hace más complicado, pero no es un tema psicológico y sabemos que sólo ganando en casa no basta para pasar, por lo que el objetivo es ganar”.
“El Cholo ha revolucionado el Atlético”, señaló al ser cuestionado por el preparador ajeno. “Tiene un espíritu muy competitivo, sus equipos juegan con mucha agresividad y sabemos su estilo de juego y que prepara muy bien los partidos, por lo que tenemos que tener mucho cuidado”, apuntó antes de cerrar su comparecencia con un amplio comentario sobre el ex atacante mexicano rojiblanco que ahora comparte vestuario.
“Raúl Jiménez acaba de llegar pero es un gran jugador, internacional y joven. Está con nosotros y poco a poco va a tener minutos. Será un día especial para él porque tiene amistad con jugadores y cuerpo técnico. Tiene mucha calidad y es una suerte que esté con nosotros ahora”, finalizó la principal amenaza del bloque de transición puntiaguda que amenaza la estabilidad del Atlético en esta rampa que se empina este miércoles y no cede pendiente hasta el domingo, en el derbi madrileño en pos del caos o la calma de ambos púgiles.