Hoy en día, Instagram ha llegado a un nivel de 400 millones de usuarios activos mensuales, desde su creación hace 5 años. Más del 75% de sus usuarios viven fuera de los Estados Unidos, la mayoría están ubicados en Brasil, Japón e Indonesia. El éxito de la aplicación, que fue comprada por Facebook en 2012 por 1.000 millones de dólares, se debe a su formato libre de publicidad (hasta hace unos meses) y al hecho de que consiste 100% en imágenes y videos, lo que demuestra el gran interés de los usuarios por recibir y compartir contenido gráfico. Así, Instagram se ha convertido en un generador de tendencias y en un medio muy importante para empresas y negocios en el cual reconocer qué productos y servicios están buscando usuarios y consumidores.
En los últimos años, las redes sociales se han convertido en un mecanismo de expresión en el que los usuarios pueden mostrar aquellas cosas de las que se sienten orgullosos: una nueva casa, un nuevo miembro en la familia, una mascota, un nuevo trabajo, o unas exóticas vacaciones. Desde empresas de decoración de interiores, arquitectos, hasta famosas marcas de coches y de accesorios, todos usan Instagram como una herramienta económica de
branding. Uno de los temas más polémicos y a la vez popular en esta red social, son los lujos.
Cientos de personas comparten a diario sus objetos más valiosos, desde coches, lujosos barcos o llamativos relojes como
los que se pueden encontrar en esta web. Además de productos, las celebridades y figuras públicas, como por ejemplo
Taylor Swift, han encontrado en Instagram una manera de gestionar su imagen y de abrirle una puerta a los usuarios, para ver más de cerca su vida cotidiana.
Así, los usuarios no solamente tienen la oportunidad de seguir más de cerca sus aficiones, sino de tomar partido frente a ellas. Un ejemplo de esto es
el botón de “no me gusta” de Facebook. Con lo que se pretende ofrecerle a los usuarios la oportunidad de expresar emociones o descontento frente al contenido publicado. De esta manera, líderes de opinión, medios de comunicación e individuos en general tendrán nuevos retos en cuanto a la producción de contenido.
El crecimiento de las redes sociales y su impacto en la economíaEl crecimiento de redes sociales como Instagram y su crecimiento no solamente impacta a la publicidad y a la manera como se promocionan y venden ciertos productos y servicios. El hecho de que inicialmente Instragam fuera una aplicación que solo pudiera utilizarse en smartphones o tablets, supuso un reto para la industria tecnológica. Marcas como Blackberry, Samsung, Windows o Apple
han mejorado paulatinamente sus cámaras digitales para estar a la par del crecimiento de las redes sociales. Con esto, nuevas tecnologías, y especialmente un gran impulso al desarrollo de startups, están convirtiendo la industria en una promesa para ciertos sectores económicos. El futuro de las redes sociales lo están marcando los usuarios, y así mismo, grandes y pequeñas empresas se están poniendo al servicio de los “likes” y “hashtags” de los consumidores.