Tres títulos de ópera, cuentos musicales y talleres. Por Alicia Huerta
El Teatro Real continúa su andadura, una vez inaugurada la
Temporada 2015-2016 de ópera y danza, para dar paso a las
actividades y espectáculos destinados a los más pequeños, con propuestas que incluyen
óperas, conciertos, títeres, cuentos y talleres, además de la continuidad del ciclo Todos a la Gayarre, un domingo de cada mes. “Cuentos de siempre y de nunca” abre la primera puerta a la fantasía de la Temporada a través de una forma amena de contar y “ver” la música, en la que narraciones y proyecciones se entrelazan, acompañadas de un violín, un violonchelo y un piano “con vida propia”. Dirigido y presentado por
Fernando Palacios, el espectáculo se divide a su vez en dos: Cuentos sobre las cuerdas y Cuentos dentro de un teclado. Música de
Ridout, Satie y el propio Palacios, en una actividad pensada para niños a partir de 7 años.
La ópera tiene, por supuesto, un lugar destacado en el Programa Pedagógico con el estreno de tres nuevas producciones:
Dido & Eneas,
a hipster tale; La flauta encantada y Brundibár. La hermosa obra de
Henry Purcell, Dido y Eneas, ha sido revisada por el dramaturgo
Rafael R. Villalobos para contar de forma actualizada esta historia de amor, celos y amistad, sentimientos tan ligados al paso de la infancia a la adolescencia, que invitarán tanto al disfrute como a la reflexión desde un punto de vista más moderno y cercano para jóvenes desde los 9 años en adelante. Por su parte,
La flauta mágica de Mozart se convierte en La flauta encantada, un cuento en el que la voz de una narradora, Pilar Massa, un quinteto de cuerdas y unas divertidas proyecciones, desvelan a los más pequeños las aventuras de Papageno y su amigo el príncipe Tamino, cuando fueron a tierras lejanas a rescatar a la princesa Pamina. Una historia llena de sorpresas para los más pequeños, a partir de 4 años.
El Teatro Real presentará en el mes de abril Brundibár, obra del compositor checo
Hans Krása, compuesta en 1938, pero estrenada en 1942 en un orfanato para judíos en Praga, en plena Guerra Mundial. Krása pudo verla representada hasta 55 veces por los niños del campo de concentración de Terezin, antes de su traslado y muerte en Auschwitz. Una obra para niños, cantada mayoritariamente por niños, que por estas especiales circunstancias es considerada como un canto a la paz y la solidaridad. Por otra parte, regresa al Real la compañía de títeres Etcétera con su mágico espectáculo
El retablo de Maese Pedro, homenaje a Cervantes y Falla. Realizado con marionetas gigantes, inspiradas fielmente en el original estrenado en 1923 y puesta en escena con el recurso del teatro dentro del teatro. De esta forma, el Teatro Real se suma a los actos conmemorativos del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. Y una vez al mes, siempre en domingo, tendrán lugar los talleres de introducción a la música
¡Todos a la Gayarre!, donde tienen cabida todos los espectadores, de cualquier edad, para reflexionar en tono lúdico en torno a los títulos y compositores que configuran la programación de la temporada de ópera.
Por último, continúa su camino La Universidad a Escena, programa pionero que, desde su creación en 2010, ha permitido a más de
6.000 estudiantes de 20 universidades y escuelas de enseñanzas artísticas descubrir el Teatro Real por dentro. Visitas técnicas, encuentros y debates con los artistas y los profesionales del teatro, y asistencia excepcional a los ensayos constituyen los momentos clave de cada curso. Los estudiantes –que perciben créditos universitarios en sus respectivos estudios– participan de manera activa con trabajos de análisis y evaluación de las producciones del Teatro Real, y realizan un trabajo académico en grupo, seguido de una presentación oral y un debate.