El Toyota Mirai es un modelo eléctrico muy innovador que se mueve gracias a una pila de combustible de hidrógeno.
Su diseño resulta bastante peculiar y, como sucede con otros modelos como el Prius, esto le aporta una personalidad única e inconfundible. Su zona delantera destaca por las grandísimas bocas que posee, sobre todo, a ambos lados del paragolpes y que se encuentran flanqueadas por unas líneas de luces de LED.
En su perfil destaca, sobre todo, el diseño anguloso que poseen los marcos de las ventanillas o la línea de la carrocería, que resulta en algunos detalles similar a la del Prius.
Su zaga posee una maleta elevada y su estética llama la atención por el innovador diseño de sus ópticas, así como por la línea de luz de LED que recorre horizontalmente toda la zona trasera.
El interior de este Mirai también resulta llamativo ya que todas sus pantallas de información y la mayoría de sus instrumentos se han situado en la zona central del salpicadero. La tapicería de la versión que aparece en las fotos de prensa es blanca y contrasta notablemente con otras zonas negras del habitáculo. Esto le aporta un aspecto bastante moderno y futurista aunque, entendemos que los Mirai que lleguen a las calles, contarán con muchas otras opciones de tapicerías más discretas y tradicionales.
Entre los sistemas de equipamiento que puede llevar este Mirai, se encuentra el dispositivo de cambio involuntario de carril, el sistema de ayuda al aparcamiento, la cámara de visión trasera, los faros de ledes o el dispositivo de encendido y apagado automático de las luces largas, entre otras muchas cosas.
El motor eléctrico que se esconde bajo el capó de este Toyota Mirai alcanza una potencia de 154 caballos que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 178 kilómetros por hora acelerando de cero a cien en tan sólo 9,6 segundos.
Su pila de combustible de hidrógeno está situada bajo los asientos delanteros y es lo que le aporta electricidad al motor. Su autonomía es bastante similar a la de un coche de gasolina tradicional y para rellenarla nuevamente se hace repostando hidrógeno de la misma forma que se haría en las gasolineras convencionales. El proceso de recarga completa varía entre tres y cinco minutos.