Planeta. Barcelona, 2015. 415 páginas. 22 €
Por Alfredo Crespo Alcázar
José María Marco nos presenta su última obra, Sueño y destrucción de España. Los nacionalistas españoles (1898-2015). Un trabajo minucioso, excelentemente documentado y escrito con rigor científico en el que reflexiona sobre un concepto tan polisémico como el de “nacionalismo español”. No obstante, en ningún caso se trata de una exposición teórica y abstracta. Por el contrario, a través del recurso a la narración cronológica, nos ofrece un buen número de ejemplos con los que refrenda sus puntos de vista.
El ensayo, igualmente, llega en su desarrollo hasta el momento actual ya que analiza la acometida secesionista efectuada por el otrora considerado “nacionalismo moderado” catalán. Sobre éste se detiene el autor para matizar, estimamos que acertadamente, que cuando fue considerado un socio leal del proyecto constitucional español (años ochenta y década de los noventa) no renunció a la denominada “construcción nacional”. Por el contrario, las mayorías absolutas de las que disfrutó en el Parlamento de Cataluña, junto a esa capa de moderantismo con la que se cubrió, le permitió llevarla a cabo con total impunidad.
Asimismo, José María Marco se muestra crítico con el proceder del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En efecto, una vez que se había producido la superación de las “dos Españas” el presidente del Ejecutivo (2004-2011) decidió reabrir la cuestión (Ley de Memoria Histórica) con la que no solo dividió a los españoles, sino que proyectó una visión de la democracia como patrimonio exclusivo de la izquierda.
El autor expone de manera brillante la concepción de la nación que la derecha y la izquierda han desarrollado a partir del siglo XIX. Junto a ello, añade los puntos de vista de un buen número de intelectuales (Unamuno, Maeztu, Costa… desfilan a lo largo de las más de 400 páginas de que consta el libro) para mostrarnos que hallar una definición de la nación española ha resultado (y resulta aún) tarea compleja.
En verdad, esa noción de lo que es y de lo que implica la nación española ha dependido en todo momento de quién ha gobernado y de los aliados, principalmente instituciones, con los que ha contado. José María Marco se detiene en algunas fases fundamentales de nuestra historia, como la II República o la dictadura del general Franco, a las que disecciona para mostrar la evolución ideológica de sus principales representantes como por ejemplo Manuel Azaña (destacando al respecto la variación de su punto de vista sobre el rol del nacionalismo catalán).
Con todo ello, la falta de consenso sobre lo que implicaba y suponía la nación española, dio como resultado que hasta hace escasas décadas, pocos españoles se sintieran orgullosos de “su nación”. De hecho, para referirse a ella recurrían a expresiones ambiguas, como por ejemplo, “este país”, con las cuales mostraban distanciamiento que en ocasiones se tornaba en rechazo.
José María Marco valora positivamente el rol de la Transición y la capacidad mostrada por los españoles para sumarse a un proyecto común, con independencia del Gobierno que lo llevara a la práctica. Este contexto, que parecía cercano a la normalidad, se resquebrajó durante los Gobiernos socialistas de Rodríguez Zapatero cuyo política frentista tuvo en Cataluña (Estatuto de 2003) uno de los ejemplos más evidentes, aunque no el único.
Finalmente, estimamos un acierto dedicar un capítulo a la “izquierda nacionalista” puesto que normalmente el epíteto “nacionalista” parece reservado en exclusiva a la derecha, particularmente durante el siglo XX. Sin embargo, aquélla tuvo representantes destacados y hubo de encarar, sin ofrecer soluciones eficaces, varias dialécticas en su interior, como la que enfrentó a Indalecio Prieto con Francisco Largo Caballero cuyos conceptos de la nación española y de su finalidad resultaban antagónicos.