La ración de este miércoles de conflicto catalán llega puntual a los periódicos. El Mundo así: “Rajoy asume el control de los fondos para Cataluña”. En la foto, operarios rusos con los restos del avión caído en el desierto del Sinaí: “Cuatro pruebas apuntan al sabotaje del avión ruso”. Además, “Os niños habrán d’estudiar en fabla”, es decir, que los niños tendrán que estudiar en el idioma aragonés, ya que el Gobierno regional convierte esa lengua, hablada por 54.500 personas, en lengua vehicular.
La Razón lleva la detención del yihadista que residía en Vallecas en la foto de portada. “Cada día sin atentado es un día perdido”, entrecomilla en la boca del detenido y dice que ha sido desarticulada una célula del EI que iba a actuar en Madrid. Cataluña ocupa la otra mitad de la portada: “El TC prevé decideir si paraliza el pleno soberanista antes del 9-N”. Debajo, corrupción: “Convergencia cobraba comisiones de hasta el 10% a los empresarios”. Más: “La ANC también desobedece a la UEFA y repartirá 30.000 esteladas en el Camp Nou”.
El País considera que “la proximidad de las elecciones impide un pacto sobre Cataluña”. Dice que “PP, PSOE y Ciudadanos harán gestos de unidad frente al secesionismo sin llegar a una declaración conjunta. En la imagen, de perfil, Carme Forcadell. Sobre el mismo asunto, “Bildu presenta una ley para votar la separación de Euskadi en 2016”.
Ignacio Martín Blanco se va de la lengua en este diario y comenta ampliamente una cena con el presidente de la Asamble Nacional Catalana, (ANC), Jordi Sánchez. Rompe el contrato de confidencialidad y dice “el líder independentista asumió abiertamente que le resultado del 27-S no legitima a los partidos separatistas para declarar la independencia, en contra de lo que el resto de los líderes independentistas y el propio Sánchez defienden públicamente”. Además, “expuso sin inmutarse que los partidos independentistas deben seguir actuando como si la independencia fuera cuestión de horas, como si estuvieran plenamente legitimados para culminar el proceso”.
ABC: “La Junta Electoral prohíbe al Gobierno exhibir las mejoras del mercado laboral”.
Ignacio Camacho cree que el Estado se examina con Cataluña. “La moción de ‘desconexión catalana es un examen de la fortaleza del Estado. Si la impide, aprobado; si se celebra, suspenso”.