Kosovo, poblado por una gran mayoría de albaneses étnicos, proclamó en 2008 la independencia, que Serbia no reconoce. Desde entonces, la pequeña república naufraga en esfuerzos diplomáticos para ser reconocida por la comunidad internacional.
Entre el bando de países que rechazan el reconocimiento de Kosovo como nación independiente se encuentran, particularmente, Rusia y Serbia. Pero también el Gobierno de España se congratuló este lunes de que se haya cumplido la legalidad internacional al rechazar el reconocimiento de Kosovo.
El ingreso de Kosovo en la Unesco recibió 92 votos a favor, 50 en contra, 29 abstenciones y 15 ausencias, pe países que no acudieron a la votación. Por tanto, no se logró el apoyo mínimo necesario de 95 estados miembros.
La independencia de Kosovo es reconocida por más de cien países, entre ellos Estados Unidos y la mayoría de los socios de la UE, pero no por España, China, Rusia, Brasil y la India, entre otros.
Sin embargo, la entrada en la Unesco no significaría el reconocimiento de Kosovo como país soberano por parte de Naciones Unidas.
Kosovo no podrá someterse de nuevo a votación hasta la próxima Conferencia General de la organización, que se celebrará dentro de dos años, informaron fuentes de la Unesco.
Cataluña se enfrentaría a un destino similar en caso de proclamar su independencia, ya que altas autoridades como el presidente de EEUU, Barack Obama, o el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, entre otros líderes han destacado que desean una España fuerte y unida. Varios mandatarios han advertido también de que Cataluña quedaría fuera de instituciones como las Naciones Unidas, la OTAN o la Unión Europea.