Artur Mas no lograba ser investido ayer President. Hay previsto un nuevo pleno para este próximo jueves, y parece que tampoco ese día logrará reunir apoyos suficientes, aunque todo es posible en el continuo despropósito que se vive desde hace un tiempo en Cataluña.
A día de hoy, son los radicales de la CUP -apenas un 8 por ciento de votos, conviene recordarlo- quienes marcan el tempo de la vida política catalana. Las razones para rechazar la reelección de Mas -“no queremos otro Pujol”- tienen fundamento pero resultan poco creíbles. Se encuentran cómodos con Romeva y Junqueras, radicales de izquierda también, y comparten el objetivo de seguir vulnerando la ley.
Parece claro, pues, que el tiempo de Mas está a punto de pasar. Y si nadie lo evita, a partir del jueves Cataluña puede quedar expuesta a dos situaciones muy preocupantes: la posibilidad de volver a las urnas o elegir a alguien todavía peor que el propio Mas. Si de verdad hay alguna voz crítica en Convergencia, más vale que se oiga ahora, antes de que sea demasiado tarde.