Algunos testigos han asegurado que los tiradores reivindicaban el nombre de Alá mientras disparaban.
127 personas han muerto y otras 180 se encuentran heridas (80 de gravedad) en
varios tiroteos y explosiones en el centro de París contra cafés y bares, según un primer balance provisional ofrecido por fuentes policiales a la cadena BFM TV. Las fuerzas del orden han identificado seis puntos donde se han perpetrado atentados, algunos de ellos cercanos a la plaza de la República, incluyendo la
sala de espectáculos Batacla, donde se ha encontrado a la mayoría de las víctimas, unas ochenta, y en la que
la policía ha abatido a ocho terroristas.
El presidente François Hollande anunció el cierre de fronteras y el estado de emergencia, y desde la sala de conciertos aseguró que no tendrá "piedad" con los terroristas. Este sábado celebrará un consejo de Defensa y ha suspendido su viaje a la cumbre del G20 en Turquía para ocuparse de unas circunstancias excepcionales, que han requerido medidas insólitas.
Además, Francia ha movilizado a 1.500 militares, ha establecido protocolos de urgencia en los hospitales y ha prohibido que se celebren espectáculos en París, al menos, este sábado.
Siete de estos ocho terroristas murieron al hacer estallar sus cinturones explosivos, mientras que el octavo fue abatido por la policía. Los agresores perpetraron los ataques casi de forma simultánea con tiroteos en varios bares y terrazas del centro y la toma de rehenes en la citada sala, donde fueron neutralizados cuatro de los terroristas tras sembrar de cadáveres la sala, a cara descubierta y con subfusiles tipo kalashnikov.
Una fuente policial confirmó a Efe al menos
tres explosiones registradas junto al Estadio de Francia. Las fuerzas de seguridad cerraron todas las salidas y entradas al estadio, con capacidad para 80.000 espectadores, y evacuaron de emergencia al presidente francés,
François Hollande, que asistía al partido.
El primero de los tiroteos tuvo lugar sobre las 21.30 hora local (20.30 GMT) en las
terrazas de los bares Le Carillon y Petite Cambodge en el
distrito X de París, junto al canal Saint Martin. Según pudo comprobar Efe,
varios cadáveres yacen todavía en el suelo, mientras que varios heridos han sido atendidos en el lugar y evacuados a hospitales cercanos.
Una testigo de los hechos, identificada como Lesly Guihard, explicó a Efe que el autor de los disparos era
un solo hombre que portaba un rifle automático, aparentemente un kalashnikov, y que tuvo tiempo de recargarlo. "Oímos un ruido. Al principio pensé que era un camión que estaba tirando piedras, luego un petardo, y después vimos que era demasiado largo para que fuese algo normal. Duró unos 30 segundos y después vimos a la gente corriendo calle abajo", relató.
Posteriormente, los terroristas se encaminaron a otro local situado cerca del canal Saint Martin, en el este de la capital, llamado
"Bonne Biere" y abrieron fuego sobre los clientes que estaban en la terraza. Según relató a Efe un testigo presencial, Florian Guerrier, propietario de un bar vecino, se trataba de dos individuos, que iban con la cara descubierta, y que llevaban armas automáticas y abrían fuego sobre sus víctimas "a quemarropa".
"Una carnicería"
Poco después comenzaron los disparos en la cercana
sala de fiestas Bataclan, en el distrito XI, uno de los lugares míticos de la noche parisina, donde tenía lugar un concierto de la banda de rock estadounidense Eagles of Death Metal. Los autores de la masacre han mantenido retenidos a los clientes del local hasta la intervención de la policía, que ha abatido a
ocho terroristas. En el interior de la sala se ha cometido
una auténtica "carnicería", el canal de televisión BFMTV.
El número de muertos en la sala podría superar los ochenta.
Uno de los clientes de la sala, que logró escapar, aseguró en declaraciones a la emisora France Info que los autores de los disparos gritaban
"Alahu Akbar" ("Alá es el más grande") mientras disparaban con armas automáticas. El testigo, que hizo su relato entre sollozos, contó que estaba con su madre en la sala de Bataclan y que varios individuos irrumpieron y empezaron a disparar. Contó que escuchó en varias ocasiones a los autores de los tiros gritar "Alahu Akbar" y que después de una ráfaga, cuando parecía que los presuntos terroristas se habían marchado, escapó con su madre.
El Ayuntamiento de París pidió a través de su cuenta de Twitter a todos los ciudadanos que no salgan de sus casas "a la espera de las instrucciones de las autoridades" y
Hollande anunció en una comparecencia en televisión que va a declara el estado de urgencia y a cerrar las fronteras. Los atentados coinciden con el primer día del
dispositivo especial de seguridad que la capital francesa había activado de cara a la Cumbre del Clima, que se celebra en París a partir del próximo 30 de noviembre.