Martes 17 de noviembre de 2015
François Hollande anunciaba ayer la continuación de las misiones aéreas de bombardeo sobre objetivos de IS en Siria. Es complicado saber sobre el terreno si dichas misiones pueden tener éxito, aunque a día de hoy los ataques por aire parecen la única posibilidad de luchar contra los terroristas islámicos.
Antes de los atentados del París, el propio Hollande aseguraba que Francia “ve incoherente llevar a cabo acciones terrestres”, dejando “en manos de otros” esta responsabilidad. A esta postura se adhería ayer mismo Obama, quien veía “errónea” una intervención por tierra. Sin embargo, los bombardeos contra posiciones del IS siguen sin obtener resultados convincentes.
A juicio de la inmensa mayoría de expertos militares sólo una intervención militar terrestre podría resultar eficaz. Sin embargo, es algo tan complejo como arriesgado. Ningún país quiere enviar a sus soldados a una zona tan peligrosa, con el recuerdo de Irak y Afganistán aún muy reciente. Hollande necesita justificar ante los suyos una reacción rápida y contundente, aunque quizá sería conveniente contar con una resolución de Naciones Unidas que amparase actuaciones conjuntas.
TEMAS RELACIONADOS: